domingo, 11 de octubre de 2026
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Más allá de la fiscalización: Digesett detalla los factores que asfixian el tránsito en el Gran Santo Domingo

Publicadodom, 11 oct 2026, 12:56 a. m.
Más allá de la fiscalización: Digesett detalla los factores que asfixian el tránsito en el Gran Santo Domingo

El congestionamiento vehicular en el Gran Santo Domingo continúa afianzándose como una de las principales problemáticas que castigan la economía doméstica, la productividad nacional y la calidad de vida de los ciudadanos. Frente a las constantes quejas sobre el flujo en las arterias viales, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) sostiene que la raíz de estos embotellamientos no responde a una falta de operatividad de los agentes, sino a un fenómeno de causas múltiples donde la conducta del conductor y el crecimiento del parque vehicular juegan un rol determinante.

Durante su intervención en un seminario enfocado en la siniestralidad vial organizado por la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), el coronel Rafael Tejeda Baldera, portavoz de la Digesett, remarcó que las malas prácticas al volante desencadenan gran parte del caos cotidiano. El uso indiscriminado del teléfono celular mientras se conduce —lo que reduce drásticamente la velocidad promedio y frena el flujo vehicular—, estacionarse en zonas no autorizadas y el irrespeto a las normas de parqueo en vías estrechas son detonantes directos de la parálisis urbana.

El nocivo «efecto dominó» y la saturación del parque móvil

Uno de los puntos más críticos señalados por el vocero oficial es la costumbre de avanzar con la luz amarilla en los semáforos, una maniobra que suele culminar con el bloqueo total de las intersecciones. Esta infracción no solo detiene a quienes reciben la luz verde en la vía transversal, sino que produce un «efecto dominó» capaz de trabar polígonos urbanos completos en cuestión de minutos.

A esta indisciplina se suma una realidad matemática insoslayable: el desbordamiento de las calles. De acuerdo con las cifras oficiales, el parque vehicular del país superó las 6,640,871 unidades al cierre de 2025, experimentando un alza de más del 37% en el último quinquenio. Como puntualizó Baldera, ante una masa automotriz de tal magnitud concentrada en un trazado urbano limitado, la congestión se vuelve inevitable sin un compromiso colectivo.

Motocicletas y transporte de carga bajo la lupa

En cuanto a la seguridad en las vías, las motocicletas continúan concentrando los índices más alarmantes de siniestralidad. Aunque no suelen ser las causantes directas de los taponamientos por su capacidad de filtrarse en el tráfico, este segmento concentra entre el 70% y el 80% de los accidentes de tránsito en el país. Por esta razón, la institución reiteró el llamado innegociable al uso del casco protector homologado para reducir fatalidades por traumatismos craneales.

Por otro lado, la institución enfatizó las normativas vigentes para los vehículos de carga pesada y patanas. Entre las exigencias ineludibles destacan el respeto estricto a la prohibición de circular por el carril izquierdo, la instalación de cintas reflectivas visibles en condiciones de baja luminosidad y el cese de la sobrecarga de mercancías, factores que resultan vitales para prevenir tragedias y mantener un tránsito más seguro y ordenado.