Operación Senasa 2.0-A: Las claves de la acusación contra el exsubdirector del Darío Contreras

El Ministerio Público ha puesto bajo la lupa judicial al médico ortopeda y traumatólogo Juan Gabriel Rodríguez Ravelo, exsubdirector del Hospital Traumatológico Darío Contreras, al señalarlo como una pieza clave en la presunta red desarticulada mediante la Operación Senasa 2.0-A. Las investigaciones apuntan a un esquema sistemático de estafa contra el Seguro Nacional de Salud (Senasa), cimentado en la facturación y cobro de procedimientos de salud que nunca se ejecutaron.
Maniobras con expedientes ficticios
Según la solicitud de medida de coerción tramitada ante el juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, Rodríguez Ravelo mantenía desde marzo de 2021 un contrato como prestador independiente con Senasa, ofreciendo cobertura a afiliados de los regímenes contributivo, de pensionados y del plan Senasa Larimar. Los servicios figuraban formalmente vinculados al Centro Médico Dr. Vicente y Asociados, en Samaná, y al Centro Médico Familia Feliz, en Santo Domingo Oeste. Dicho acuerdo fue revocado por la aseguradora estatal en julio de 2024 tras detectarse serias incongruencias administrativas.
La acusación formal indica que el galeno operaba en estrecha coordinación con Ángel Luis Guzmán Vásquez, señalado por los fiscales como el articulador operativo del entramado. Ambos habrían confeccionado expedientes clínicos fantasmas, valiéndose de las identidades de afiliados que jamás solicitaron atención médica. Para sostener las reclamaciones económicas, los formularios eran completados con datos reales pero adulterados con rúbricas no reconocidas por los propios pacientes.
Pruebas periciales y testimonios de afiliados
El expediente documenta que una amplia lista de afiliados desconoció por completo haber recibido las atenciones facturadas. Nombres como Michelle Familia Portorreal, Amelida Núñez Santana, Kiara Torres Beltrán, Ricardo Antonio Wilmart y Yahaira Rivas Durán, entre otros, confirmaron que nunca fueron tratados por el especialista. En el caso específico de Núñez Santana, se llegó a reportar la supuesta realización de una reducción cerrada de luxación de tobillo que la paciente desmintió categóricamente.
El órgano acusador sustentó estos testimonios a través de los informes periciales caligráficos D-0555-2025, D-0556-2025 y D-0557-2025. Los análisis concluyeron que las firmas estampadas en las reclamaciones correspondientes a varios de los supuestos intervenidos no presentan correspondencia con sus trazos reales. Asimismo, los pacientes negaron haber visitado los establecimientos de salud donde supuestamente fueron atendidos, tales como el Centro Médico del Caribe o el Centro Médico Antillano.
Rastro financiero y patrones irregulares
Las auditorías de Senasa identificaron un volumen atípico en procedimientos específicos y recurrentes, con una marcada concentración en reducciones cerradas de fracturas, luxaciones e infiltraciones articulares, maniobras que despertaron la alerta del sistema de control médico.
Sumado a esto, las pesquisas financieras aportaron evidencia sobre el flujo de capitales entre los involucrados. Entre marzo y diciembre de 2023, el doctor Rodríguez Ravelo ejecutó ocho transferencias bancarias desde sus cuentas de ahorro hacia cuentas de Guzmán Vásquez, totalizando RD$436,000. Para el Ministerio Público, estos movimientos monetarios evidencian la coordinación delictiva y la repartición de los beneficios ilícitos derivados de la estafa al sistema público de salud.