Parques nacionales concentran casi la mitad de los sismos en áreas protegidas de República Dominicana

La actividad tectónica en la República Dominicana no solo incide en zonas urbanas y rurales pobladas, sino que también tiene una marcada presencia en los espacios de conservación ambiental. Entre 2023 y 2025 se contabilizaron 682 eventos sísmicos dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, de los cuales 335 ocurrieron específicamente en territorios catalogados como Parques Nacionales, lo que representa el 49.1 % del total.
De acuerdo con los datos recopilados en el informe «Áreas Protegidas: Un enfoque desde el riesgo de eventos extremos y desastres», publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 88.4 % de todos los temblores en áreas bajo régimen de protección se concentró en tres categorías principales: además de los Parques Nacionales, las Áreas de Manejo de Hábitat/Especies sumaron 137 eventos (20.1 %) y las Áreas de Protección Estricta registraron 131 temblores (19.2 %). En menor medida se ubicaron los Monumentos Naturales con 41 sismos, las Reservas Naturales con 32 y los Paisajes Protegidos con seis eventos.
Distribución geográfica y zonas calientes
El análisis espacial evidencia que la actividad sísmica no está dispersa de manera uniforme, sino que responde a la cercanía con importantes fallas geológicas activas. Las principales concentraciones se ubican en regiones como el Cibao, Higuamo, Yuma y la cuenca de Enriquillo.
En el bloque suroeste destacan puntos críticos asociados a la Sierra de Bahoruco, Loma Charco Azul, el Lago Enriquillo y La Gran Sabana. De igual modo, se identifican núcleos relevantes en el bloque oceánico-costero del norte y este del país, demostrando la confluencia directa entre ecosistemas de alta biodiversidad y fallas tectónicas de consideración.
Magnitud y retos para la gestión de riesgos
A nivel general, los movimientos telúricos registrados presentaron medianas de magnitud que oscilaron entre 2.8 y 3.2 grados, tratándose en su mayoría de sismos de baja intensidad. No obstante, los especialistas advierten que la magnitud no es el único factor determinante en el nivel de riesgo: la profundidad focal, el tipo de suelo y la cercanía a infraestructuras clave juegan un papel fundamental ante posibles contingencias.
Los parques nacionales albergan senderos ecoturísticos, vías de acceso, centros de visitantes y campamentos científicos que requieren protocolos claros de prevención y mitigación. Aunque el reporte agrupa los datos por categorías de manejo y deja pendiente la individualización exacta por cada parque, los resultados confirman la urgencia de incorporar la variable sísmica en los planes de manejo y conservación ambiental del país.