Peligro en la noche: Más de 7,000 vehículos circularon a oscuras en el Distrito Nacional

El tránsito nocturno en las calles del Distrito Nacional enfrenta una amenaza constante y poco fiscalizada: la falta de iluminación adecuada. De acuerdo con los hallazgos del sistema Radar Vial, implementado por la Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido), un total de 7,356 vehículos circularon con las luces completamente apagadas durante un período de monitoreo de apenas 30 días.
El levantamiento técnico, que abarcó más de 5,350 observaciones en distintas vías de la capital, también documentó otros 1,356 casos de automóviles que se desplazaban con sistemas de iluminación deficientes. Estas cifras evidencian que el problema va mucho más allá de un simple olvido mecánico y constituye una peligrosa práctica cotidiana en el parque vehicular dominicano.
Maniobras temerarias y deliveries a oscuras
El reporte de la entidad puso especial énfasis en el comportamiento de los vehículos de dos ruedas. Durante el mes de estudio, el Radar Vial detectó:
- 2,223 motocicletas transitando en vía contraria, sin luces y desprovistas de cualquier aditamento reflectivo o de visibilidad.
- 1,120 motocicletas desplazándose directamente sobre las aceras peatonales sin iluminación reglamentaria.
- De estas infracciones en aceras, aproximadamente el 40 % correspondió a unidades destinadas a servicios de mensajería y entrega a domicilio (delivery).
La visibilidad: un factor crítico ignorado
Desde Movido se subraya que, si bien las campañas y debates sobre seguridad vial suelen enfocarse prioritariamente en el exceso de velocidad, la capacidad de ver y ser visto es un elemento indispensable para la supervivencia en el asfalto. Un conductor que circula dentro de los límites permitidos puede verse involucrado en un siniestro fatal si un obstáculo o vehículo irrumpe en la vía sin previo aviso luminoso.
"La noche no distingue entre una motocicleta, un automóvil, una camioneta, un autobús o un camión. Cuando las luces no funcionan o se mantienen apagadas, cualquier unidad se convierte en un peligro sumamente difícil de detectar y evadir", destaca el reporte de la fundación.
Un problema de corresponsabilidad colectiva
La entidad enfatizó que sería un error atribuir esta problemática con exclusividad a los motociclistas. Camiones de carga con luces traseras quemadas representan un riesgo mayúsculo por sus dimensiones y distancia de frenado, mientras que los autobuses y automóviles particulares sin luces aumentan drásticamente las probabilidades de colisiones en cadena.
El llamado final de los especialistas es a tomar conciencia antes de poner un vehículo en marcha al caer el sol: revisar el estado del sistema eléctrico, encender los focos reglamentarios y recordar que, en medio de la oscuridad urbana, hacerse visible es la diferencia entre regresar a salvo o engrosar las estadísticas de siniestralidad.