Sociedades médicas exigen una reforma profunda y permanente tras muertes de neonatos en La Altagracia

Las principales entidades médicas especializadas del país han levantado la voz para exigir una transformación estructural y sostenible en el modelo de atención neonatal, a raíz de los recientes fallecimientos de recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia.
En un pronunciamiento conjunto, la Sociedad Dominicana de Pediatría, la Sociedad Dominicana de Medicina Perinatal y la Sociedad Dominicana de Neonatología expresaron su profundo pesar y solidaridad con los padres y familiares afectados. Al mismo tiempo, respaldaron que las indagatorias en curso se ejecuten bajo los más altos estándares de rigor técnico, transparencia y apego a la evidencia científica.
Tres ejes estratégicos para el cambio
Los especialistas enfatizaron que la pérdida de vidas neonatales representa una alerta crítica nacional que no puede ser gestionada como una simple contingencia pasajera, sino como el punto de partida para una reestructuración integral. En este sentido, propusieron la creación de mesas técnicas permanentes sustentadas en tres pilares fundamentales:
- Transparencia técnica: Integración de comisiones independientes para auditar y analizar con objetividad la situación hospitalaria.
- Abastecimiento integral: Garantía de suministro continuo de insumos críticos y antibióticos de alta calidad en los centros de salud.
- Rigurosidad clínica: Aseguramiento de protocolos estrictos que permitan el uso exclusivo de tratamientos farmacológicos científicamente validados.
Vigilancia continua y fortalecimiento hospitalario
Si bien los gremios reconocieron las medidas inmediatas adoptadas por el Servicio Nacional de Salud (SNS) y la dirección del centro —tales como la vigilancia epidemiológica y microbiológica activa, el aislamiento y cohortización de pacientes y el refuerzo de la higiene y desinfección—, insistieron en que estas acciones deben sostenerse en el tiempo.
Asimismo, subrayaron la necesidad de mantener en óptimas condiciones equipos vitales como ventiladores mecánicos y ecocardiógrafos, además de capacitar continuamente al personal de salud y coordinar esfuerzos con la Sociedad de Obstetricia y Ginecología para supervisar los protocolos vinculados a partos pretérmino y control de infecciones maternas.
Finalmente, las sociedades médicas advirtieron que, aunque la situación actual se encuentra bajo control, este panorama no debe interpretarse como un cierre epidemiológico definitivo. Por ello, reiteraron su compromiso de colaborar activamente con las autoridades sanitarias para cerrar las brechas existentes y elevar los estándares de seguridad, calidad y humanización en la atención a los recién nacidos.