sábado, 31 de octubre de 2026
ZN.

LaZona.com.do

El dilema demócrata ante la marea roja: el avance del socialismo democrático en el tablero político de EE.UU.

Publicadosáb, 31 oct 2026, 12:45 p. m.
El dilema demócrata ante la marea roja: el avance del socialismo democrático en el tablero político de EE.UU.

Una fuerza en ascenso en el corazón del capitalismo

El tablero político de Estados Unidos experimenta un reacomodo que pocos anticipaban hace una década. Los Demócratas Socialistas de EE.UU. (DSA), una organización que durante años operó en los márgenes de la deliberación pública, se han consolidado como un actor con capacidad real de movilización y triunfo electoral. Desde el parteaguas que representó la campaña presidencial de Bernie Sanders en 2016, el movimiento no ha dejado de ganar terreno: primero con la llegada al Congreso de figuras emblemáticas como Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib, y recientemente con la histórica conquista de la alcaldía de Nueva York por parte de Zohran Mamdani.

Frente al retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y con la renovación del Capitolio en el horizonte, los socialistas democráticos buscan capitalizar el descontento popular derivado del elevado costo de vida y la desigualdad estructural. Como ha planteado Ashik Siddique, copresidente de la organización, la meta trasciende la mera oposición a la agenda conservadora; se trata de una propuesta que cuestiona el modelo económico vigente y plantea financiar reformas sustantivas —como un sistema universal de salud y el denominado 'Nuevo Pacto Verde'— a través de gravámenes a las grandes corporaciones y recortes al gasto militar.

La conexión dominicana y el empuje de las bases juveniles

Uno de los epicentros de este fenómeno se encuentra en Nueva York, donde la juventud y el activismo comunitario han sido decisivos. La contienda por el distrito 13 de la Cámara de Representantes, que abarca el norte de Manhattan y sectores de El Bronx, es testimonio de esta transformación. Allí, la organizadora política de ascendencia dominicana Darializa Ávila Chevalier logró imponerse en las primarias al experimentado legislador Adriano Espaillat, sustentando su avance en una intensa maquinaria de más de 155,000 visitas puerta a puerta gestionadas por voluntarios.

El ascenso de figuras como Ávila Chevalier no ha estado exento de fricciones. Al igual que otros candidatos de la izquierda, la activista ha enfrentado duros cuestionamientos por declaraciones y posturas pasadas en redes sociales, aprovechadas por la oposición conservadora para etiquetar al movimiento de radical. Pese a las críticas, la candidata sostiene que su proyecto responde a un principio invariable: garantizar condiciones de vida dignas, frenar la crisis de vivienda y erradicar la pobreza que golpea de lleno a las familias trabajadoras, en especial a las minorías de la diáspora.

Fractura interna o llave del poder legislativo

El auge del DSA coloca al Partido Demócrata en una encrucijada estratégica. Diversos centros de pensamiento y estrategas tradicionales expresan preocupación por el impacto de estas nominaciones en los votantes moderados, advirtiendo que los republicanos suelen utilizar los postulados más controversiales del bloque —tales como la abolición del ICE o los recortes presupuestarios a las fuerzas policiales— para erosionar la viabilidad del partido en distritos bisagra.

Sin embargo, la aritmética legislativa podría otorgarle al movimiento una influencia determinante. Si las proyecciones se cumplen y candidatos como Chris Rabb, Melat Kiros, Donavan McKinney y Claire Valdez aseguran escaños, la presencia del bloque socialista en la Cámara baja podría llegar a siete integrantes. En un Congreso caracterizado por márgenes sumamente estrechos, este grupo no necesitaría una mayoría absoluta para ser determinante: su capacidad para operar como bloque disciplinado bastaría para condicionar la agenda legislativa, convirtiéndose en un interlocutor insoslayable para la cúpula demócrata en Washington.