El techo de cristal en Quisqueya: El camino de la mujer hacia la presidencia dominicana

El panorama político dominicano se encuentra en una encrucijada histórica. En la actualidad, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) cuenta con cinco aspirantes de peso que buscan suceder a Luis Abinader en la candidatura presidencial, y entre ellos destacan dos figuras femeninas de primer orden: la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía. Ambas se perfilan para medirse en las primarias internas de cara a los próximos comicios frente a ministros y dirigentes clave como David Collado, Guido Gómez Mazara y Wellington Arnaud. Si una de ellas resulta victoriosa, rompería un hito definitivo: convertirse en la primera mujer que encabece la boleta de una organización mayoritaria en el país.
Intentos en las grandes maquinarias partidarias
El intento de quebrar este techo de cristal partidario cuenta con antecedentes de gran peso pero desenlaces complejos. En tiempos recientes, Margarita Cedeño compitió en la consulta interna del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 2022 tras haber ostentado la vicepresidencia durante ocho años, alcanzando un tercer puesto con poco más del 15% de los sufragios. Previamente, para la contienda de 2011, Cedeño figuraba con amplia preferencia en las encuestas, pero decidió declinar para evitar fracturas en el oficialismo morado, una decisión que años más tarde el expresidente Leonel Fernández admitió haberle solicitado para despejar el camino a Danilo Medina y blindar la unidad del partido.
Mucho antes, en las primarias del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) de cara a las elecciones de 2008, la doctora Milagros Ortiz Bosch —primera mujer en ser vicepresidenta constitucional de la República (2000-2004)— desafió la maquinaria de Miguel Vargas Maldonado. En esa jornada electoral interna de 2007, Vargas Maldonado se alzó con más del 80% de los votos, relegando a Ortiz Bosch, quien aceptó los resultados de inmediato para preservar la frágil cohesión perredeísta tras la división de 2004.
Las que lograron aparecer en la boleta presidencial
Aunque las estructuras de los partidos mayoritarios han sido esquivas para las candidaturas femeninas a la primera magistratura, cuatro dirigentes han logrado inscribir su nombre en la boleta presidencial a través de organizaciones emergentes o alternativas, todas a partir del año 2016:
- Minou Tavárez Mirabal (2016): Respaldada por Alianza por la Democracia (APD), obtuvo 16,256 votos (0.35%).
- Soraya Aquino (2016): Abanderada por el Partido Unidad Nacional (PUN), alcanzó 5,678 sufragios (0.12%).
- María Teresa Cabrera (2024): Postulada por el Frente Amplio, logró 6,255 votos (0.14%).
- Virginia Antares Rodríguez (2024): Respaldada por Opción Democrática, sumó 25,204 votos (0.58%), consagrándose hasta el momento como la mujer que más sufragios ha captado en una candidatura presidencial dominicana.
La vicepresidencia: La antesala tradicional
A diferencia de la boleta presidencial, el rol vicepresidencial ha sido un terreno donde las dominicanas han ganado una sólida presencia desde la caída de la dictadura de Trujillo. La pionera fue Josefina Padilla en 1962 con el Partido Revolucionario Social Cristiano. Con el paso de las décadas, nombres como Martha Brown (1986), Rosa Idalia Castillo (1990) y María Isabel Gassó (1996) abrieron paso a la llegada histórica de Milagros Ortiz Bosch en el 2000 y posteriormente de Margarita Cedeño y Raquel Peña, ambas ocupando el cargo con un marcado protagonismo en la gestión gubernamental.
En los últimos torneos electorales, la presencia de la mujer en la boleta de acompañamiento ha sido prácticamente obligatoria: en las elecciones de 2024, cinco de las nueve propuestas presidenciales llevaron compañeras de fórmula, incluidas Zoraima Cuello, Ingrid Mendoza, Nikauly de la Mota y Francisca Peguero. El debate actual, sin embargo, no gira en torno al rol secundario, sino a la posibilidad inminente de que una mujer finalmente asuma el timón del Palacio Nacional como jefa de Estado.