Justiniano Montero asume la Suprema Corte: entre el récord digital y el reto de frenar la sobrecarga judicial

El magistrado Justiniano Montero Montero asume las riendas de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del Poder Judicial en un punto de inflexión histórico. Tras haber sido seleccionado a unanimidad por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), el jurista encontrará una estructura que ha avanzado a pasos agigantados en su infraestructura digital, pero que al mismo tiempo encara la urgente necesidad de resolver problemas estructurales de fondo, como la saturación de los tribunales con litigios evitables y el blindaje de su autonomía institucional.
El balance tecnológico que recibe el nuevo presidente de la alta corte exhibe hitos concretos: el 91.8 % de las gestiones en las jurisdicciones civil y contencioso-administrativa ya se tramitan de manera remota, mientras que el 100 % de los tribunales correspondientes a la materia civil y comercial se encuentran plenamente integrados al ecosistema digital. A esto se suman más de tres millones de documentos validados con firma electrónica, una comunidad que supera los 50,000 usuarios en plataformas de Acceso Digital y la consolidación del portal justicia.gob.do, desde donde se realizan audiencias virtuales en casi todas las materias, con la salvedad del ámbito penal.
La urgencia de desjudicializar y proteger la independencia
No obstante, la modernización de los escritorios y pantallas representa solo una vertiente de la agenda judicial. Para Montero Montero, uno de los principales compromisos radica en reducir la judicialización innecesaria, promoviendo mecanismos alternativos que descongestionen los despachos y devuelvan agilidad a los procesos que verdaderamente requieren tutela judicial.
A la par con la eficiencia, el magistrado deberá liderar la defensa de la independencia del Poder Judicial frente a las presiones de sectores políticos y corporativos, consolidando la seguridad jurídica que demandan tanto la ciudadanía como el clima de inversión. Asimismo, persiste la tarea de cerrar la brecha digital: lograr que las herramientas en línea no se conviertan en una barrera para los sectores vulnerables o las comunidades alejadas de los centros urbanos.
Trayectoria forjada en las aulas y los tribunales
Montero Montero cuenta con un perfil técnico y académico de amplia data. Es doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con diversas maestrías y especialidades en casas de altos estudios del país y del exterior. Durante años ha ejercido la docencia en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y ha sido conferencista e instructor en academias internacionales, entre ellas la Universidad del País Vasco, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad de Castilla-La Mancha en España.
En el terreno de la administración judicial, destaca su liderazgo previo en la uniformidad de modelos de gestión para los juzgados de paz y el diseño de manuales de buenas prácticas que han servido como referencia a organismos de cooperación internacional. Es esta combinación de rigor dogmático y experiencia operativa la que pondrá a prueba en su misión de garantizar una justicia moderna, transparente e igualitaria para todos los dominicanos.