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Pekín rechaza la confrontación con EE.UU. por la inteligencia artificial y aboga por una gobernanza global compartida

Publicadolunes, 14 de septiembre de 2026, 2:45 p. m.
Pekín rechaza la confrontación con EE.UU. por la inteligencia artificial y aboga por una gobernanza global compartida

El pulso geopolítico entre las dos principales economías del mundo suma un nuevo y complejo capítulo en el terreno digital. El gobierno de China criticó con dureza las advertencias procedentes de Estados Unidos sobre los riesgos de su avance tecnológico, rechazando de plano entrar en lo que catalogó como una «confrontación y competencia maliciosa» por la hegemonía de la inteligencia artificial (IA).

Las declaraciones oficiales desde Pekín se producen luego de que figuras de alto perfil en la industria tecnológica estadounidense, entre ellos Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, sugirieran desacelerar el ritmo de desarrollo de la IA para garantizar su seguridad, siempre y cuando dicha pausa no permita que el gigante asiático tome la delantera. Frente a esta postura, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, subrayó que los discursos alarmistas entorpecen la construcción de un marco regulatorio internacional, e insistió en que el despliegue de esta tecnología debe ser abierto, inclusivo y orientado al bienestar común.

Visiones encontradas en la cúpula de Washington y Silicon Valley

Mientras expertos y científicos en laboratorios estadounidenses alertan sobre riesgos existenciales vinculados a modelos cada vez más autónomos, la postura desde la Casa Blanca mantiene un enfoque puramente competitivo. El presidente Donald Trump ha dejado claro que su prioridad absoluta es garantizar que Estados Unidos desarrolle estas herramientas a un ritmo superior al de China, argumentando que quien domine este sector definirá los equilibrios del poder mundial.

Esta visión contrasta parcialmente con los recientes llamados de los líderes de la industria privada. Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, y Satya Nadella, máximo responsable de Microsoft, han insistido en que los mecanismos de seguridad y alineación ética deben marchar a la par de las capacidades técnicas, advirtiendo que el control de esta herramienta no puede quedar concentrado en pocas manos. No obstante, voces dentro del sector afirman que cualquier intento de pausa solo será efectivo si se logra una coordinación real con Pekín, un escenario que analistas en relaciones internacionales consideran sumamente difícil debido a que la IA ya es tratada como un asunto neurálgico de seguridad nacional.

Pekín mueve sus fichas diplomáticas y estratégicas

Por su parte, el liderazgo chino encabezado por Xi Jinping ha procurado proyectar una imagen de prudencia y cooperación multilateral, sin descuidar sus propios intereses estratégicos. El ministro de Seguridad del Estado, Chen Yixin, recalcó recientemente la urgencia de equilibrar la innovación con la protección frente a ciberamenazas extranjeras y vulnerabilidades éticas. En esa línea, Pekín impulsó la Organización Mundial de Cooperación en IA y propuso ante el bloque de los Brics la creación de un ecosistema sustentado en modelos de código abierto.

El tema promete ser uno de los puntos más determinantes en la agenda bilateral ante el esperado encuentro entre Xi y Trump en Washington, así como en las reuniones preparatorias de alto nivel económico entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Para analistas del mercado internacional, lo que está sobre la mesa no es solo una disputa corporativa, sino el control de la infraestructura crítica que sostendrá la próxima era industrial del planeta.