Alexander Zverev se corona en el US Open tras frenar el ímpetu de Ben Shelton

Una batalla electrizante en Nueva York
El alemán Alexander Zverev ratificó su momento estelar en el circuito mundial al conquistar este domingo su primer título del US Open, tras superar al estadounidense Ben Shelton en una intensa final de cuatro mangas resuelta por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2. El duelo, disputado bajo el cielo abierto del mítico estadio Arthur Ashe tras las lluvias matutinas en la Gran Manzana, se extendió por tres horas y 33 minutos de pura adrenalina.
Este triunfo marca el segundo trofeo de Grand Slam para Zverev en la temporada, luego de su consagración previa en Wimbledon. El primer cabeza de serie arrancó con paso firme, quebrando temprano para llevarse el parcial inaugural por 6-3 ante un Shelton que no lograba calibrar su potente servicio.
Tensión, reclamos y desenlace
El segundo set elevó la temperatura del compromiso. Shelton, de 23 años, mostró inconformidad ante los prolongados botes de pelota que Zverev realiza antes de sacar, elevando una queja al juez de silla que no derivó en sanción. Pese a la resistencia del local, que obligó al desempate, el germano impuso su jerarquía con un contundente 5-0 de inicio para embolsarse el tie-break por 7-6 (2).
Empujado por una fanaticada volcada por completo a su favor —con la presencia de su pareja, la delantera de la NWSL Trinity Rodman, quien viajó de inmediato tras disputar su encuentro con el Washington Spirit—, Shelton reaccionó con gallardía. El norteamericano batalló para adjudicarse el tercer parcial por 7-5, prolongando el suspenso. Sin embargo, Zverev contuvo el embate y sentenció la cuarta manga con solidez (6-2).
Cierre dorado y premio récord
Con esta victoria, Zverev cerró su año en torneos mayores con una foja casi perfecta de 25-2, adjudicándose además una bolsa récord de 5,5 millones de dólares, la misma cifra histórica que conquistó la kazaja Elena Rybakina en la rama femenina.
Por su parte, Shelton vio frustrada la posibilidad de quebrar la sequía masculina de títulos estadounidenses en Flushing Meadows que data de 2003 con Andy Roddick, así como el anhelo de emular la hazaña histórica de Arthur Ashe en 1968.