Alza de los combustibles enciende alarmas en el sector industrial dominicano

El constante incremento en las cotizaciones globales del crudo y sus derivados ha encendido las alertas en el aparato productivo nacional. La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) expresó su profunda inquietud ante el impacto directo que estos incrementos generan en el transporte de alimentos y en la estructura de costos de las materias primas esenciales.
Durante su intervención en la presentación de la plataforma Talent UP, el presidente de la AIRD, Julio Brache, subrayó que insumos críticos como los fertilizantes y las resinas plásticas registran alzas significativas. El líder industrial explicó que esta dinámica encarece tanto las importaciones como las compras locales, ejerciendo una fuerte presión sobre la cadena agroalimentaria en momentos donde el barril de petróleo se negocia sobre los 100 dólares y el diésel supera la barrera de los 200 dólares.
Monitoreo ante posibles ajustes de precios
Brache advirtió que, aunque el tejido empresarial ha absorbido hasta ahora una porción sustancial de estos sobrecostos para evitar un golpe generalizado a los consumidores, el margen de maniobra comienza a estrecharse. Las empresas manufactureras y distribuidoras se encuentran revisando el tablero geopolítico actual para evaluar la viabilidad de sus operaciones en el corto plazo.
"Cada empresa toma su decisión de acuerdo a las necesidades que tiene y al impacto que ha habido en su renglón. No sabemos si de aquí a los próximos meses puede haber aumentos en los precios", puntualizó el titular de la AIRD, quien además reiteró la solicitud formal al Gobierno de preservar los esquemas de subsidio a los fertilizantes y resinas plásticas.
La postura oficial frente al choque externo
Frente al panorama de volatilidad internacional, desde el tren gubernamental se insiste en que las medidas de contingencia han blindado los fundamentos macroeconómicos. Las autoridades señalan que, pese a los choques derivados del conflicto en Medio Oriente y el hecho de que el país es importador neto de hidrocarburos, el Plan Anticrisis ha permitido conservar el dinamismo con un crecimiento proyectado por encima del 4%.
El sector productivo se mantiene a la expectativa de la evolución del mercado energético internacional, en un delicado equilibrio entre mantener la competitividad de las industrias y proteger el poder adquisitivo de los hogares dominicanos.