El dilema de los RD$ 3.5 billones: por qué el ahorro de los dominicanos pierde valor en el banco

El hábito del ahorro continúa ganando terreno en la República Dominicana, al menos en volumen nominal. Los registros oficiales del sistema financiero revelan que las captaciones del público alcanzaron un hito de RD$ 3.5 billones, lo que representa un incremento interanual de RD$ 480,807 millones, equivalente a una expansión del 15.9 %. Sin embargo, detrás de este aparente éxito financiero subyace una paradoja silenciosa: el dinero acumulado en las cuentas bancarias tradicionales crece en números, pero se encoge progresivamente en poder adquisitivo.
La erosión silenciosa: inflación e impuestos
El núcleo del problema radica en el rendimiento neto real de los depósitos. La tasa de interés promedio pagada por las entidades financieras para las captaciones en pesos se ubicó en un moderado 4.23 %, mientras que la inflación interanual medida por el Banco Central rondó el 5.12 %. A este desfase se suma la retención obligatoria del 10 % del Impuesto sobre la Renta sobre los intereses generados, establecida por el Código Tributario.
Al llevar estos porcentajes a la práctica, un depósito de RD$ 100,000 colocado a esa tasa genera RD$ 4,230 brutos al año. Tras descontar la retención fiscal, el ahorrante percibe RD$ 3,807 netos. No obstante, el impacto de la inflación encarece esa misma canasta de bienes a RD$ 105,120 en el transcurso del año. En términos reales, el depositante pierde RD$ 1,313 de poder de compra, una merma invisible que no aparece marcada en rojo en los extractos bancarios.
La estrategia de las «tres gavetas»
Especialistas del sector insisten en que ahorrar no es simplemente depositar fondos en una cuenta corriente o de nómina. La clave radica en diversificar los recursos según su horizonte temporal bajo la regla de las tres gavetas:
- Fondo de contingencia: Equivalente a entre tres y seis meses de gastos fijos, mantenido en cuentas líquidas de retiro inmediato. En este tramo, el bajo interés es el costo asumido por la disponibilidad inmediata.
- Compromisos con fecha definida: Recursos destinados a iniciales de vivienda, vehículos o matrículas escolares. Estos fondos rinden mejor en certificados financieros, cuya tasa promedio ponderada en la banca múltiple ha rondado el 6.97 %, superando el umbral de la inflación.
- Largo plazo (más de cinco años): Capital orientado a generar patrimonio a través de bonos del Ministerio de Hacienda, títulos del Banco Central o fondos de inversión administrados por puestos de bolsa supervisados por la Superintendencia del Mercado de Valores.
El dólar: protección relativa, no garantía de ganancia
Cerca del 29.7 % de las captaciones totales en el país se encuentra en moneda extranjera, totalizando unos US$ 17,515 millones con una tasa pasiva promedio de 1.77 %. Si bien muchos ciudadanos recurren a la divisa estadounidense buscando estabilidad, la apreciación reciente del peso dominicano —cercana al 4 %— ha revertido esa ventaja. Quien convirtió fondos a dólares para especular obtuvo rendimientos en pesos inferiores a la inflación local, demostrando que la divisa extranjera funciona como cobertura de pasivos en esa misma moneda, no como un multiplicador automático de riqueza.
Puntos críticos a vigilar
Para optimizar los recursos personales, los analistas recomiendan evitar prácticas de riesgo comunes. Entre ellas destacan: mantener el ahorro en la misma cuenta de nómina, renovar certificados financieros de forma automática sin negociar tasas y superar el límite de RD$ 1,860,000 garantizado por el Fondo de Contingencia en una sola entidad. Asimismo, se desaconseja caer en esquemas informales que ofrecen rendimientos atípicos de hasta un 20 %, los cuales carecen de respaldo legal y supervisión estatal.