Gobierno evalúa focalizar subsidios a combustibles ante escalada en costos de refinación

El Gobierno dominicano analiza la posibilidad de modificar el actual esquema generalizado de subsidios a los hidrocarburos para orientar los fondos públicos hacia carburantes específicos, sectores productivos estratégicos o segmentos poblacionales de menores ingresos. Esta evaluación surge como respuesta directa al encarecimiento de los procesos internacionales de refinación, un factor que ha incrementado significativamente el esfuerzo financiero del Estado para contener los precios locales.
El peso de los carburantes en las cuentas públicas
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, detalló que el respaldo estatal semanal ha promediado los RD$ 1,500 millones durante las últimas quince semanas, registrando fluctuaciones entre los RD$ 970 millones y los RD$ 1,831 millones. Hasta la primera semana de noviembre, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) contabiliza un gasto acumulado superior a los RD$ 43,324 millones en lo que va de año como parte de las medidas de contingencia.
Díaz puntualizó que el comportamiento de los derivados ha superado ampliamente al crudo WTI. Mientras este último acumula un alza de 67.6 % desde enero, las gasolinas han avanzado un 87 % y el gasoil se ha disparado un 130.2 %. Frente a este escenario, la administración ha optado por traspasos graduales a los precios internos para mitigar el impacto sobre la inflación y sostener la actividad económica, logrando que los costos del transporte se mantengan con incrementos por debajo del 3 %.
Brecha entre crudo y derivados refinados
Por su parte, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, explicó que la dinámica del mercado global impone una presión adicional porque ocho de cada diez galones consumidos en la República Dominicana ingresan ya refinados. Esto desvincula en gran medida el costo final del valor del barril de crudo.
Como muestra de esta divergencia, Sanz Lovatón expuso que entre septiembre y octubre el barril de petróleo WTI cayó un 3.3 % (de US$ 94.6 a US$ 91.4), mientras que el diésel óptimo subió un 9.4 %, cotizándose en US$ 209.2. Este comportamiento responde a que el margen de refinación escaló desde un 36 % previo a la crisis hasta alcanzar un 123 %.
Debate sobre la progresividad del gasto
En el marco de estas discusiones, el economista Jaime Aristy Escuder advirtió sobre la marcada desigualdad en la captación de estos incentivos. Según sus análisis:
- Cerca del 75 % al 76 % de los fondos dirigidos a la gasolina premium beneficia al 20 % de la población con mayores ingresos.
- En el caso del gasoil óptimo, más del 73 % del subsidio queda concentrado en ese mismo quintil socioeconómico.
Aristy Escuder planteó que sostener este modelo de manera universal transfiere presiones al déficit presupuestario que eventualmente recaerán sobre futuras generaciones mediante mayores cargas tributarias, por lo que recomendó redirigir la ayuda hacia los hogares de bajos ingresos y la clase media vulnerable. Al respecto, el ministro Díaz reiteró que el objetivo oficial es blindar la estabilidad fiscal y mantener la inversión pública, aunque reconoció la persistente incertidumbre sobre la duración del choque externo.