República Dominicana proyecta licitar más de 2,500 MW y robustecer el almacenamiento energético hacia 2028

El sector eléctrico dominicano se prepara para una profunda transformación técnica e institucional. Con la mirada puesta en garantizar la seguridad del suministro y anticiparse a los requerimientos de la próxima década, las autoridades energéticas del país han estructurado un ambicioso calendario de licitaciones que abarcará más de 2,500 megavatios (MW) en proyectos de generación renovable, generación firme y robustos sistemas de almacenamiento en baterías hacia el año 2028.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, explicó que la iniciativa busca no solo expandir la matriz de generación, sino atacar de forma definitiva el fenómeno del vertimiento —energía limpia generada que no puede ser inyectada al sistema por limitaciones operativas de la red—. En el marco de la XI Semana de la Energía y el foro Future Energy Summit: Government and Investment, el funcionario subrayó la urgencia de ampliar el horizonte de planificación estatal para sortear los retrasos globales en las cadenas de suministro de turbinas y componentes críticos.
Las cuatro grandes licitaciones en agenda
Entre finales de 2026 y principios de 2027 se abrirán al menos cuatro procesos competitivos diseñados bajo un enfoque estratégico a largo plazo:
- 200 MW en baterías de almacenamiento: Dirigidos a parques renovables que ya están en operación, con el propósito inmediato de mitigar el vertimiento de energía.
- 600 a 900 MW de nueva generación renovable: Esta ronda exigirá a los desarrolladores incluir al menos un 50% de capacidad de almacenamiento en baterías.
- 900 MW de generación térmica existente: Proceso previsto para finales de 2027 para garantizar respaldo continuo.
- 800 MW de nueva generación firme: Diseñados para entrar en desarrollo a mediano plazo y consolidar la base del sistema.
Apuesta decidida por el almacenamiento en baterías
El país proyecta integrar entre 600 y 800 MW de almacenamiento en baterías para 2028, una cifra independiente de los bloques que licitará de forma paralela la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED). Según detalló Santos, esta tecnología aportará estabilidad a la red durante los picos de demanda y facilitará la modernización de la infraestructura de transmisión.
Para viabilizar el retorno financiero del capital privado, las autoridades han definido cuatro esquemas de remuneración: retribución por energía entregada, pagos por capacidad o potencia, compensación por cargos fijos en infraestructura de transmisión y remuneración por servicios auxiliares, particularmente en regulación de frecuencia.
El respaldo del capital privado
La ejecución de esta hoja de ruta dependerá estrechamente de la articulación con el sector privado y el respaldo de la banca comercial. Representantes de la industria ya muestran avances concretos en este terreno: Carlos Pais, ejecutivo de Grupo Pais, dio a conocer inversiones cercanas a los 40 millones de dólares en baterías destinadas a regular frecuencia, además de su interés en la licitación de 600 MW que encabeza ETED.
De igual forma, Carlos Virgüez presentó el progreso de un desarrollo de 139 MW en baterías, resaltando que la madurez de estos diseños y el apetito crediticio local permitirán que las primeras unidades comiencen a operar comercialmente en territorio dominicano durante las próximas semanas.