Alex Saab se declara culpable de lavado de dinero en corte federal de Estados Unidos tras pactar con fiscales

En un giro definitivo para uno de los expedientes judiciales más sonados de la región, el empresario colombiano y exfuncionario venezolano Alex Saab admitió su culpabilidad este martes ante una corte federal de Miami por cargos de conspiración para lavado de activos y transacciones financieras ilícitas. La decisión llega tras sellar un acuerdo formal con la fiscalía estadounidense, revirtiendo la postura de inocencia que había sostenido meses atrás.
Los términos del pacto judicial
Como parte del acuerdo alcanzado, Saab, de 54 años, aceptó entregar aproximadamente US$ 195 millones en efectivo y bienes, además de comprometerse a no apelar ni alterar su declaración. A pesar de la colaboración, el procesado enfrenta una pena máxima de hasta 20 años de privación de libertad, sumada a una sanción económica que podría alcanzar los US$ 500.000 y el doble del valor de los activos comprometidos. La lectura de su sentencia quedó programada para mediados de enero.
Durante la audiencia, el acusado compareció esposado, vistiendo indumentaria de presidiario beige, con barba blanca y el cabello recogido, escoltado por agentes federales y acompañado de su defensa. La admisión judicial detalla operaciones ilícitas que involucran a cuatro cómplices cuyos nombres aún permanecen bajo reserva por las autoridades judiciales.
El esquema detrás de los alimentos y el crudo
El expediente del Departamento de Justicia señala que entre octubre de 2015 y enero de este año, Saab estructuró una red para enriquecerse ilícitamente a través del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), programa estatal de subsidio de alimentos en Venezuela. La acusación sostiene que la red pagó sobornos a funcionarios del país sudamericano para asegurarse adjudicaciones millonarias bajo premisas comerciales falsas.
Asimismo, las investigaciones apuntan a que a partir de 2019 los implicados aprovecharon su cercanía con las esferas de poder para acceder a cargamentos de crudo de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y comercializarlos en mercados internacionales, eludiendo las restricciones vigentes. Los fondos resultantes fueron canalizados y lavados mediante movimientos bancarios que transitaron por el sistema financiero estadounidense.
De la diplomacia al distanciamiento político
El recorrido legal de Saab ha sido complejo y convulso: arrestado inicialmente en Cabo Verde en 2020 y extraditado a suelo norteamericano en 2021, llegó a recibir un indulto en 2023 durante un intercambio de prisioneros promovido por la administración de Joe Biden. No obstante, tras retornar a Caracas y asumir responsabilidades ministeriales, su panorama cambió drásticamente con los recientes acontecimientos políticos que incluyeron la captura y traslado de Nicolás Maduro a Nueva York, quien aguarda juicio por cargos de narcotráfico y posesión de armas.
Con la asunción del mando de Delcy Rodríguez, la postura oficial en Caracas tomó un rumbo distinto. Desde el gobierno venezolano calificaron el último proceso de extradición como ajustado a derecho, mientras que voceros como Diosdado Cabello llegaron a cuestionar la legalidad de los documentos de identidad venezolanos que portaba el empresario, marcando un evidente distanciamiento con quien en su momento fue presentado como figura clave de su diplomacia.