Charles Spencer revela tensos choques con Carlos III tras la muerte de Diana: "La olvidaremos muy pronto"

Una nueva tormenta mediática sacude los cimientos de la monarquía británica. Charles Spencer, noveno conde Spencer y hermano menor de Diana de Gales, ha destapado delicados episodios sobre los días posteriores al trágico fallecimiento de Lady Di en 1997. En su esperado libro de memorias titulado Swan Song: Diana, My Sister, Spencer afirma que el entonces príncipe Carlos le aseguró, en medio de una acalorada discusión, que el impacto y la figura de la difunta princesa quedarían en el olvido mucho antes de lo esperado.
Tensión por el cortejo fúnebre de los príncipes
El núcleo de la discordia se originó en la organización de las exequias reales. De acuerdo con el relato de Spencer, la Casa Real pretendía que los príncipes William y Harry, que en aquel momento apenas tenían 15 y 12 años, marcharan a pie detrás del féretro de su madre. Spencer se opuso con vehemencia a esta decisión, convencido de que su hermana jamás habría aprobado exponer a sus hijos a una carga emocional tan abrumadora ante la mirada atenta de millones de espectadores en todo el mundo.
Poco después de expresar su negativa a los asesores de la Corona, Spencer sostiene que recibió una llamada directa de Carlos. En sus escritos, describe la conversación como un auténtico torbellino de cólera en el que el heredero al trono dejó escapar un presunto desprecio contenido hacia Diana y un evidente pánico ante la desmedida conmoción pública global. Según recuerda el conde, la frase concluyente del ahora monarca fue lapidaria: "No se preocupen, la olvidaremos muy pronto".
La firme réplica del Palacio de Buckingham
La respuesta oficial desde Londres no se ha hecho esperar, marcando una inusual postura pública frente a este tipo de publicaciones. A través de un portavoz, el Palacio de Buckingham desmintió enérgicamente la versión de los hechos, apelando a la fragilidad de los recuerdos marcados por el luto.
"Si bien por principio no hacemos comentarios sobre libros, Su Majestad es consciente de que el dolor del duelo fraterno puede nublar la razón, afectar el juicio y teñir la memoria de maneras que otros no reconocen, incluso muchos años después de tal pérdida", reza el comunicado oficial de la Casa Real.
Una herida abierta en la memoria pública
La inminente llegada a las librerías de estas memorias promete revivir uno de los capítulos más oscuros y criticados de la realeza británica: la fría respuesta institucional frente a la trágica muerte de Diana en París, que en su día distanció a la monarquía de la ciudadanía. El propio príncipe Harry ha reconocido en años recientes que caminar detrás del ataúd materno siendo apenas un niño fue una experiencia sumamente difícil, que ningún menor debería atravesar.
La expectativa en torno a este testimonio es tan alta que la controversia ya traspasa el plano literario. Recientemente se reportó el robo de varios ejemplares de la edición neerlandesa del libro desde un camión de transporte en los Países Bajos, un incidente que evidencia el voraz interés internacional por conocer los secretos que la familia de Diana aún guarda sobre las sombras de la Corona.