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Gadi Eisenkot: el exgeneral de origen mizrají que desafía el poder de Netanyahu en Israel

Publicadosáb, 24 oct 2026, 4:47 p. m.
Gadi Eisenkot: el exgeneral de origen mizrají que desafía el poder de Netanyahu en Israel

En el ajedrez político más tenso de la historia reciente de Israel, un nombre ha logrado acaparar el tablero de la oposición: Gadi Eisenkot. El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se ha consolidado como la principal alternativa frente al dilatado mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu de cara a los comicios del próximo 27 de octubre. Para amplios sectores del electorado, su mayor ventaja radica en una premisa directa y contundente: personifica la antítesis del actual gobernante.

Orígenes, tensiones étnicas y un historial de disciplina

Hijo de inmigrantes marroquíes y criado en Tiberíades y Eilat, lejos de las élites tradicionales de Jerusalén, Eisenkot, de 66 años, aspira a convertirse en el primer mandatario de origen mizrají en la historia del país. Su ascenso no ha estado exento de ataques virulentos; recientemente, comentarios de corte despectivo emitidos por figuras mediáticas afines al oficialismo encendieron el debate nacional sobre las fracturas históricas entre las comunidades judías de origen europeo y aquellas provenientes del Medio Oriente, un episodio que terminó reforzando el perfil de Eisenkot como un líder sobrio y ajeno a los privilegios tradicionales.

Tras ingresar a la Brigada Golani en 1978 y acumular 40 años de servicio en las FDI, Eisenkot ocupó la comandancia militar entre 2015 y 2019 bajo las órdenes del propio Netanyahu. Durante su mandato demostró firmeza institucional al respaldar el juicio militar contra el sargento Elor Azaria por ejecutar a un atacante palestino herido, priorizando la ética castrense sobre las presiones de la ultraderecha. Aunque se unió al gabinete de guerra de emergencia tras los ataques del 7 de octubre de 2023, renunció en junio de 2024 denunciando la total ausencia de un plan estratégico para el día después del conflicto.

El peso de la guerra y la línea de seguridad

El conflicto en la Franja de Gaza ha golpeado directamente el núcleo íntimo de Eisenkot: su hijo menor, Gal, de 25 años, murió en combate en diciembre de 2023, tragedia a la que se sumó el fallecimiento de dos de sus sobrinos en el frente. El exmilitar ha convertido la promesa de dar sentido a esas pérdidas en el eje moral de su propuesta mediante su plataforma política "Yashar" (Recto). Entre sus compromisos clave figuran el establecimiento de una comisión estatal que investigue las fallas de seguridad del 7 de octubre y la implementación del servicio militar obligatorio sin excepciones generalizadas para la comunidad ultraortodoxa.

Pese a sus discrepancias éticas y políticas con Netanyahu, Eisenkot mantiene una doctrina de seguridad de mano dura. Es reconocido históricamente por la formulación de la "doctrina Dahiyeh" y comparte el objetivo de contener las ambiciones nucleares de Irán. No obstante, marca distancia al exigir una diplomacia activa que consolide los avances tácticos y critica el control indefinido sobre los territorios palestinos, al tiempo que rechaza el extremismo de los colonos y advierte contra la anexión de Cisjordania por el alto costo internacional que conllevaría para Israel.

La aritmética electoral y la presión internacional

Las encuestas otorgan a la formación Yashar una proyección de entre 20 y 23 de los 120 escaños de la Knéset, posicionando a Eisenkot con ventaja en los índices de idoneidad frente a Netanyahu. Sin embargo, en el fragmentado sistema parlamentario israelí el triunfo depende de la capacidad de articular una coalición de al menos 61 escaños. Ni el bloque oficialista ni la oposición tienen el camino despejado hacia la mayoría absoluta, lo que anticipa complejas negociaciones que podrían requerir el respaldo externo de formaciones árabes o pactos entre fuerzas ideológicamente dispares.

A este panorama se suma el factor internacional, marcado por el respaldo explícito que Donald Trump ha manifestado hacia Netanyahu, a quien califica como un líder indispensable frente a Irán. A pesar de esa preferencia externa, analistas coinciden en que un eventual gobierno encabezado por Eisenkot, despojado de los socios de extrema derecha de la coalición saliente, brindaría una interlocución más predecible para Washington y abriría un margen de maniobra indispensable para retomar iniciativas diplomáticas clave en la región, como la normalización de relaciones con Arabia Saudita.