Líder de temida pandilla en Haití pide auxilio a la ONU ante la ofensiva militar de El Salvador

Despliegue relámpago y ultimátum en Cul-de-Sac
El avance de las tropas salvadoreñas sobre territorio haitiano ha provocado un giro inesperado en la crisis de seguridad que sacude a la vecina nación. Wilson Joseph, conocido bajo el alias de Lanmò Sanjou y cabecilla de la sanguinaria banda armada 400 Mawozo, envió una carta formal al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, solicitando la intermediación del organismo internacional para frenar lo que califica como una inminente escalada de violencia.
La repentina solicitud de tregua surge en momentos en que unidades de élite de El Salvador, integradas por paracaidistas, vehículos blindados y helicópteros bajo órdenes directas del presidente Nayib Bukele, avanzan decididamente hacia la llanura de Cul-de-Sac, al este de Puerto Príncipe. El mandatario centroamericano despachó un contingente de 2,000 uniformados con la misión exclusiva de rescatar a cuatro técnicos aeronáuticos militares salvadoreños que fueron emboscados y secuestrados el pasado 18 de octubre, lanzando una advertencia contundente a las pandillas: liberar a los rehenes o atenerse al fuego militar.
Un llamado a la paz que contrasta con el prontuario criminal
En la misiva entregada a la ONU, Joseph alegó haber «izado la bandera blanca» desde agosto pasado y manifestó su disposición de recibir a una delegación internacional para alcanzar una salida negociada y proteger a la población civil. El líder criminal argumentó temer que la retórica de represalias promovida por Bukele termine cobrando víctimas entre las familias vulnerables de la zona.
Sin embargo, este discurso pacifista choca de frente con el violento historial de los 400 Mawozo, una de las estructuras armadas más temidas de Haití, tristemente célebre por secuestros masivos —incluido el rapto de 17 misioneros norteamericanos en 2021— y el cobro de extorsiones generalizadas. Cabe destacar que el gobierno de los Estados Unidos mantiene vigente una recompensa de un millón de dólares por información que facilite la captura de Joseph.
La ONU toma distancia y el respaldo de Washington
Desde Nueva York, la sede central de las Naciones Unidas reaccionó con cautela. Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general, confirmó la recepción de la carta, pero aclaró de inmediato que dicho trámite no representa ningún respaldo a su contenido ni el reconocimiento formal de su autor. Dujarric también puntualizó que las tropas enviadas unilateralmente por El Salvador operan al margen de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF), el contingente multinacional avalado por la ONU que apenas ha logrado reclutar a 1,500 de los 5,500 efectivos proyectados para asistir a la Policía Nacional de Haití.
En el plano diplomático, la contundente incursión salvadoreña recibió el espaldarazo del mandatario estadounidense Donald Trump, quien valoró la determinación de Bukele al asegurar que el gobernante centroamericano «está haciendo lo que debe hacer» en defensa de sus tropas.
Un país sumido en el colapso humanitario
Las operaciones armadas tienen como epicentro las barriadas controladas por las alianzas entre Chen Mechan y 400 Mawozo, territorios donde los pandilleros cuentan con la ventaja estratégica de conocer palmo a palmo el terreno urbano. Desde el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, las bandas armadas han consolidado el control de hasta el 80% de la capital haitiana, forzando el éxodo de cientos de miles de ciudadanos.
De acuerdo con estadísticas de la ONU, la espiral de violencia ha cobrado la vida de más de 17,000 personas en los últimos tres años, empujando a casi 1.5 millones de haitianos al desplazamiento interno y dejando a la mitad de la población al borde de la hambruna. Mientras las tropas salvadoreñas estrechan el cerco en Cul-de-Sac, la comunidad internacional observa con incertidumbre si esta incursión abrirá paso al rescate de los rehenes o a un enfrentamiento armado de consecuencias impredecibles para la región.