jueves, 5 de noviembre de 2026
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Moscú defiende el flujo de su combustible tras el revés electoral republicano en Estados Unidos

Publicadojue, 5 nov 2026, 8:56 a. m.
Moscú defiende el flujo de su combustible tras el revés electoral republicano en Estados Unidos

El gobierno ruso reafirmó este miércoles su postura de que el suministro de hidrocarburos procedentes de su territorio cuenta con una demanda garantizada en el mercado internacional. La declaración surge en un momento de tensión geopolítica y ajustes logísticos, luego del reciente revés electoral del partido liderado por Donald Trump en Estados Unidos, quien previamente había pactado con el mandatario ruso, Vladímir Putin, una controversial vía de suministro de diésel.

Durante su habitual comparecencia de prensa, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, descartó que el resultado en las urnas estadounidenses represente un golpe definitivo para las exportaciones energéticas de su nación. Al responder a reportes sobre petroleros que alteraron su rumbo original, Peskov sostuvo con firmeza que «todo el diésel encontrará a sus compradores», limitándose a explicar que varios despachos ya fueron ejecutados bajo acuerdos estrictamente comerciales cuyos pormenores se mantienen en reserva.

Petroleros modifican su rumbo en alta mar

El pronunciamiento oficial coincide con maniobras marítimas llamativas reportadas en los últimos días. Al menos dos embarcaciones cargadas con combustible ruso, identificadas como el 'Talisman' y el 'Leruo', habrían desviado su trayectoria inicial hacia puertos norteamericanos. Mientras que uno de los buques navega ahora en dirección a las costas brasileñas, el segundo dio media vuelta y permanece en aguas cercanas a Argelia.

En contraste, un tercer navío, el 'Agioi Fanendes', mantiene su curso hacia el hemisferio norte, aunque las autoridades marítimas y la empresa propietaria todavía no han confirmado la terminal portuaria definitiva para la descarga del crudo.

Un pacto bajo escrutinio bipartidista e internacional

Las proyecciones iniciales apuntaban a que entre siete y trece tanqueros rusos navegarían hacia territorio estadounidense, como parte de un convenio pactado con vigencia hasta abril de 2027. Dicho acuerdo contemplaba envíos de entre 300 mil y un millón de toneladas métricas de diésel por mes en su fase de cierre de año, con la expectativa de escalar hasta tres millones de toneladas mensuales durante 2025.

Esta alianza energética venía arrastrando fuertes cuestionamientos tanto de legisladores demócratas como de sectores republicanos, sumados a los reclamos de la Unión Europea y el gobierno de Ucrania. La apuesta inicial de la administración Trump consistía en aliviar la presión de los precios en las estaciones de servicio y contener el índice inflacionario, una de las principales demandas del electorado que finalmente pasó factura en los recientes comicios legislativos.