República Dominicana se abstiene en la ONU ante la resolución sobre el embargo a Cuba en medio de un nuevo giro regional

En una sesión decisiva en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la República Dominicana optó por la abstención durante la votación de la tradicional resolución que demanda el cese del embargo económico de Estados Unidos contra Cuba. La propuesta, presentada bajo el título formal de "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", fue aprobada por trigésima cuarta ocasión con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, evidenciando un retroceso significativo frente a los 165 respaldos obtenidos el año anterior.
Reconfiguración del tablero diplomático regional
El resultado constata una evidente reconfiguración política en el hemisferio y una creciente sintonía con las directrices de la Administración de Donald Trump. A la tradicional postura de rechazo sostenida por Estados Unidos e Israel se sumaron en esta ocasión naciones latinoamericanas como Colombia, Ecuador y Costa Rica, que dieron un giro respecto a sus posiciones previas. Argentina y Paraguay ratificaron su voto en contra, bloque al que también se incorporaron Hungría, Marruecos, Ucrania y Emiratos Árabes Unidos.
En el terreno de la abstención, la delegación dominicana —que no había participado en el proceso de votación de 2025— compartió postura con naciones como Chile, Honduras y Perú, cuyos actuales mandatarios mantienen estrechas relaciones con la Casa Blanca y que en el período anterior habían votado a favor del texto cubano. Países europeos como Alemania, Grecia e Italia también adoptaron esta posición neutral.
Tensiones al límite y la inhabilitación de Venezuela
El debate estuvo marcado por un clima de alta confrontación bilateral. Previo al sufragio, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, y el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Padilla, protagonizaron un inédito cruce verbal a gritos en pleno hemiciclo. La escalada ocurre tras la reciente firma de dos órdenes ejecutivas por parte de Washington orientadas a sancionar a quienes suministren petróleo o sostengan intercambios comerciales con La Habana.
Por otro lado, una de las ausencias más notorias fue la de Venezuela, país que continúa con su derecho al voto suspendido dentro de la Asamblea General conforme al artículo 19 de la Carta de las Naciones Unidas. Informes del secretario general, António Guterres, confirman que la nación sudamericana se mantiene en mora de sus cuotas obligatorias, requiriendo un desembolso mínimo de 123 millones de dólares para regularizar su estatus y recuperar su capacidad de voto en el organismo multilateral.