El cobre se afianza sobre los US$14.500 impulsado por el apetito chino y la tensión comercial

El mercado de materias primas continúa mostrando la fortaleza del cobre. Los contratos de futuros del metal rojo se mantuvieron firmes este viernes en la Bolsa de Metales de Londres (LME), cotizando en torno a los US$14.503 por tonelada con un avance del 0,1%. Con este desempeño, el activo se encamina a sellar su undécima ganancia semanal de las últimas doce, ratificando una racha que a inicios de este mes lo catapultó a máximos históricos.
Señales clave desde el gigante asiático
El catalizador principal de esta estabilidad alcista proviene de China, el mayor consumidor mundial del mineral. La prima de Yangshan —indicador de referencia que mide el sobreprecio pagado por las importaciones en el puerto de Shanghái— escaló hasta los US$124 por tonelada, marcando su nivel más elevado desde noviembre de 2022. Esta reactivación del apetito físico coincide con una ligera contracción en la producción doméstica de cobre refinado reportada durante agosto, lo que ha generado una mayor necesidad de abastecimiento exterior.
Tensiones arancelarias y resistencia ante la Fed
En lo que va de año, el cobre acumula una revalorización superior al 16%. Buena parte de esta escalada ha estado ligada a los movimientos preventivos de la industria estadounidense ante la expectativa de que la administración de Donald Trump concrete la imposición de nuevos aranceles al metal refinado. Esta dinámica disparó las importaciones hacia Estados Unidos, reduciendo el inventario disponible en otras plazas globales.
Por otro lado, el reciente endurecimiento monetario de la Reserva Federal estadounidense, que aplicó su primera alza de tipos de interés desde 2023 acompañada de un discurso restrictivo, apenas logró frenar la marcha del mineral. Si bien las tasas altas suelen desalentar el consumo de insumos industriales, las tensiones de oferta han pesado más en la balanza de los operadores.
Perspectivas del sector
De cara a las próximas semanas, los analistas de BMI, firma perteneciente a Fitch Solutions, anticipan que los metales básicos operarán en un rango acotado, donde los riesgos en las cadenas de suministro amortiguarán la debilidad del contexto macroeconómico global mientras se aguarda una definición oficial sobre la política arancelaria de Washington.
En el resto del panel de la LME, la jornada mostró comportamientos mixtos: el zinc avanzó un 1,1%, el níquel retrocedió un 0,4% y el aluminio operó sin variaciones significativas.