El dólar acelera su marcha en Chile: registra un avance del 3% en septiembre presionado por EE.UU.

El tipo de cambio en Chile experimentó una notable presión alcista a lo largo de septiembre, acumulando una apreciación del 3%. El billete verde, que abrió el mes cotizando en torno a los $934,17 pesos chilenos, escaló hasta situarse en los $961,99 al cierre del viernes 25. Este movimiento responde de manera directa a factores macroeconómicos externos, particularmente procedentes de la economía estadounidense.
La solidez de EE.UU. sostiene al billete verde
El catalizador predominante de esta subida sigue anclado en Estados Unidos. De acuerdo con Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria, la reciente divulgación de los Índices de Gerentes de Compras (PMI) superó con holgura las expectativas del mercado. Estas cifras reflejan una actividad económica que no da señales de fatiga, reforzando la tesis de que la Reserva Federal (Fed) conserva margen de maniobra para endurecer o mantener restrictiva su política monetaria.
En esa misma línea, las declaraciones de John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, añadieron más combustible al rally del dólar al señalar que una subida adicional de las tasas de interés antes de que termine el año sería una medida razonable. Esta postura mantiene una presión constante al alza sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro, afianzando la fortaleza global de la moneda norteamericana, cuyo índice DXY ya ronda los 101 puntos.
Cobre bajo presión y riesgo inflacionario por el crudo
El panorama para las monedas emergentes, y en particular para el peso chileno, se ha visto condicionado por el desempeño de las materias primas. El cobre, pieza angular de los ingresos fiscales chilenos, enfrentó una corrección significativa que lo llevó a tocar un soporte técnico de US$6,72 por libra, buscando posteriormente estabilizarse en torno a los US$6,78.
A este cuadro se suma el repunte de los precios energéticos. El petróleo intermedio de Texas (WTI) se mantiene oscilando entre los US$92,5 y US$93 por barril, lo que alimenta las alertas inflacionarias a nivel global. A pesar de los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, la ausencia de compromisos definitivos perpetúa la incertidumbre sobre el tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, configurando un entorno de aversión al riesgo que favorece el refugio en el dólar.