El petróleo cede terreno y baja de los US$98 ante maniobras saudíes y vientos diplomáticos

El mercado energético internacional experimentó un respiro este martes luego de que el precio del crudo Brent descendiera brevemente por debajo de la barrera de los US$98 por barril. La baja en las cotizaciones responde a los esfuerzos técnicos de Arabia Saudita para restablecer el flujo en una de sus arterias petroleras más críticas, sumado a señales preliminares de intermediación diplomática dirigidas a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Maniobras técnicas en la infraestructura saudí
El reino saudí comenzó a realizar pruebas operativas con miras a reactivar formalmente esta semana el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura vital capaz de movilizar hasta 7 millones de barriles diarios. Dicha vía de transporte había quedado inoperativa tras sufrir ataques con drones a principios de mes, obligando a buscar alternativas logísticas. De igual forma, las autoridades energéticas saudíes tienen programado reanudar las operaciones de carga en el puerto de Yanbu, ubicado en el Mar Rojo, lo que inyectará mayor certidumbre al suministro de crudo.
Diplomacia en la mira durante la Asamblea de la ONU
En el plano geopolítico, las miradas están puestas en Nueva York en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Trascendió que Teherán planteó una propuesta preliminar para normalizar el tránsito en el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, siempre y cuando se retire el bloqueo naval que Washington mantiene sobre los puertos iraníes. Esta ventana de diálogo coincide con la participación del presidente Donald Trump en el foro multilateral, donde no se descarta un eventual contacto al margen con el mandatario iraní, Masoud Pezeshkian.
Un panorama de cautela y alta volatilidad
A pesar de la moderación momentánea en los precios, la cautela continúa dominando las mesas de dinero. En lo que va de año, el petróleo acumula un incremento superior al 60%, impulsado no solo por la inestabilidad en Medio Oriente, sino también por los impactos a refinerías en el conflicto ruso-ucraniano. La posibilidad de un pacto definitivo dista de estar garantizada, especialmente ante declaraciones de figuras influyentes como el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien ratificó que Teherán no capitulará ante presiones externas, manteniendo el balance del mercado sobre una cuerda floja.