El petróleo frena su racha alcista tras maniobras de Arabia Saudita para reactivar su oleoducto clave

El mercado petrolero internacional experimentó un respiro este jueves, registrando caídas significativas en sus principales referencias ante los avances de Arabia Saudita para reanudar el flujo en una de sus arterias logísticas más críticas. El barril de Brent descendió a la zona de los US$102, tras haber retrocedido un 2,7% en la jornada previa, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perforó a la baja la barrera de los US$100.
Este retroceso de precios responde a los esfuerzos de Riad para reactivar cerca del 50% de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en los próximos días. La infraestructura había sido paralizada la semana pasada tras sufrir impactos de ataques con drones, obligando a las autoridades saudíes a redirigir suministros hacia refinerías asiáticas mediante transferencias directas de buque a buque en zonas aledañas al estrecho de Ormuz.
Un respiro técnico con riesgos latentes
A pesar de esta moderación en las cotizaciones, los analistas advierten que el trasfondo estructural del mercado sigue tensionado. La escalada entre Estados Unidos e Irán, sumada a la presión de los rebeldes hutíes de Yemen sobre el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb en el mar Rojo, limita el margen para un optimismo sostenido. En este escenario, gestiones diplomáticas reservadas dan cuenta de presiones directas de Pekín sobre Teherán para contener el asedio a las rutas marítimas.
Especialistas del sector, como Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de Global Risk Management, señalan que aunque la reapertura parcial del oleoducto saudí genera presiones bajistas a corto plazo, el mercado continúa vulnerable mientras persistan las hostilidades. De hecho, tras un encarecimiento superior al 70% en lo que va de año que ha empujado a la Reserva Federal a endurecer las tasas de interés, diversos fondos de inversión interpretan este retroceso como una ventana estratégica para tomar posiciones de compra.
El pulso por el flujo marítimo y la agenda en Washington
El estrecho de Ormuz continúa bajo máxima observación. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, detalló que recientemente llegaron a transitar hasta 18 millones de barriles diarios de crudo y derivados por este cuello de botella, promediando unos 11 millones diarios en la última semana, cifras que contrastan con estimados independientes como los de Clarksons Research, que sitúan el flujo diario en torno a los 8 millones.
En el plano político, el presidente Donald Trump prepara una ronda de reuniones clave con mandatarios del Golfo Pérsico el próximo martes en Nueva York, aprovechando el marco de la Asamblea General de la ONU para coordinar acciones frente a la crisis energética regional. A la par, el Congreso estadounidense dio luz verde a una legislación que facultará a la Casa Blanca para aplicar nuevos aranceles a compradores de hidrocarburos rusos —apuntando principalmente a potencias como China e India—, una medida que busca apretar aún más el cerco económico sobre Moscú en medio de ataques ucranianos a refinerías que ya han disparado los precios del diésel a escala global.