El petróleo vuelve a dispararse: fracasan los acercamientos entre EE. UU. e Irán sobre el estrecho de Ormuz

Las cotizaciones del crudo experimentaron un nuevo salto en las plazas internacionales tras el endurecimiento de las posturas diplomáticas entre Washington y Teherán. La negativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a una propuesta iraní de siete días para reactivar las operaciones en el estrecho de Ormuz reavivó los temores de un bloqueo prolongado en el paso marítimo más neurálgico del comercio energético mundial.
El crudo supera los 106 dólares
El barril de referencia Brent sobrepasó la marca de los US$106, acumulando una subida de más del 70% en lo que va de año y encaminándose hacia su tercer avance mensual consecutivo. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) cotiza en torno a los US$94. Trump aseguró que las condiciones exigidas por el gobierno iraní resultan inaceptables y que Teherán «ha ido demasiado lejos», aunque matizó que se espera retomar el diálogo formal en los próximos días para intentar destrabar el conflicto.
Alerta por medidas extremas en combustibles
La prolongación de este enfrentamiento, que ya se adentra en su octavo mes, continúa alimentando las presiones inflacionarias a escala global. Como respuesta a los máximos históricos alcanzados por el gasóleo, el gobierno estadounidense evalúa con firmeza la posibilidad de prohibir las exportaciones de diésel, una medida proteccionista que podría desencadenar graves desequilibrios de abastecimiento, particularmente en América Latina.
Tensión militar en el Golfo
El tránsito por Ormuz —vía por la que circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del planeta antes de la crisis— se mantiene bajo estricta vigilancia. Mientras que desde Washington se reportaron extracciones récord durante el fin de semana, fuentes de la región informaron sobre ataques iraníes contra embarcaciones que empleaban trayectos no autorizados.
El clima de hostilidad también se intensificó en la península arábiga. Las defensas de la coalición liderada por Arabia Saudí interceptaron drones y proyectiles lanzados por milicias hutíes con destino a Riad y a la localidad sureña de Khamis Mushait. La amenaza activó protocolos de emergencia en las zonas de Abha y Jazan, donde operan infraestructuras estratégicas de la petrolera estatal Saudi Aramco.