Estrategia de inversión: BlackRock redobla su apuesta por acciones de EE. UU. y mercados emergentes ante tasas elevadas

A pesar del entorno de endurecimiento monetario global y de unos rendimientos de deuda soberana que rondan máximos de varias décadas, BlackRock mantiene firme una postura favorable a la toma de riesgo. La mayor firma de gestión de activos del planeta sostiene su sobreponderación en la renta variable estadounidense y vuelve a incrementar su exposición a los mercados emergentes, respaldada por la resiliencia de las ganancias corporativas y el despliegue acelerado de la inteligencia artificial.
Analistas del BlackRock Investment Institute, entre ellos la estratega en jefe Wei Li, destacan que los sólidos fundamentos empresariales permiten contrarrestar el impacto del encarecimiento del capital. En Wall Street, el impulso tecnológico sigue superando el lastre de unas tasas de interés altas, justificando mantener el sesgo positivo sobre las compañías norteamericanas.
El atractivo de las plazas emergentes y la cadena de la IA
El giro hacia los mercados emergentes responde a una combinación decisiva de expectativas de crecimiento y precios de entrada. Las proyecciones del consenso apuntan a que los beneficios por acción del índice MSCI Emerging Markets repuntarán más de un 34% en los próximos 12 meses, frente a un incremento cercano al 20% estimado para el MSCI USA.
A esta dinámica se suma una disparidad de valoraciones histórica: las acciones de economías en desarrollo cotizan en torno a 10 veces sus beneficios proyectados, lo que representa un descuento del 50% frente al múltiplo de casi 20 veces observado en el parqué estadounidense. Esta exposición también capitaliza los cuellos de botella tecnológicos: mientras Corea del Sur y Taiwán dominan la fabricación de semiconductores y componentes clave de memoria, economías de América Latina, con Brasil a la cabeza, aportan insumos críticos e infraestructura requeridos por el ecosistema de la IA. Por su parte, la firma mantiene una postura neutral respecto a China.
Cautela en renta fija y riesgos latentes
En el terreno de los bonos, la estrategia prioriza los títulos del Tesoro estadounidense a corto y mediano plazo, junto con los valores respaldados por hipotecas de agencias federales, debido a su balance de rendimiento y riesgo. En contraste, BlackRock infrapondera la deuda soberana a largo plazo, advirtiendo que los inversionistas exigirán primas más altas frente a la persistencia inflacionaria y el abultado déficit fiscal estadounidense. En el espectro emergente, la firma favorece los títulos emitidos en moneda local.
No obstante, la entidad advierte que no se trata de una apuesta alcista incondicional. Factores como la reciente presión en los precios del petróleo, que ha llegado a superar los US$100 por barril, y la volatilidad en las curvas de rendimiento podrían reavivar la inflación y forzar ajustes tácticos inmediatos si las señales macroeconómicas se deterioran.