Meta acaricia los US$2 billones en Wall Street tras un histórico repunte impulsado por su IA Muse

Las acciones de Meta Platforms Inc. (META) protagonizan un giro radical en los mercados financieros internacionales. Tras meses de incertidumbre entre los inversores, el gigante tecnológico ha registrado un impresionante despegue del 36% durante septiembre, colocándose a tan solo un 1% de entrar al exclusivo club de corporaciones valoradas en US$2 billones y encaminándose hacia su mejor rendimiento mensual desde julio de 2013.
El catalizador de esta euforia bursátil ha sido la acogida del asistente personal de inteligencia artificial Muse, herramienta que escaló rápidamente a los primeros lugares en las tiendas de aplicaciones y que disipó momentáneamente los temores sobre la rentabilidad del cuantioso gasto de la compañía en tecnología generativa. Para analistas como Rob Biederman, socio director de Asymmetric Capital Partners, el éxito de Muse confirma que Meta puede convertir los agentes inteligentes en la puerta de entrada principal a la web, apalancándose en su inmensa base de usuarios y su escala publicitaria.
Un giro total tras meses de incertidumbre legal y operativa
Este repunte representa un respiro notable frente al panorama de hace apenas seis semanas, cuando los títulos de la matriz de Facebook acumulaban un desplome del 18% anual producto de proyecciones financieras cautelosas y constantes presiones regulatorias. El punto de inflexión arrancó a finales del mes pasado, momento en que la empresa cerró un costoso acuerdo legal por hasta US$18.000 millones, despejando una nube de incertidumbre sobre su división de redes sociales.
A partir de ese momento, el apetito comprador se aceleró con anuncios estratégicos, entre ellos alianzas comerciales con firmas de la talla de Expedia y Maplebear (Instacart), sumado a la revelación de nuevo hardware durante sus recientes presentaciones, como dispositivos compactos diseñados para interactuar con Muse y gafas inteligentes sin cámara. Esta ofensiva llevó a firmas como JPMorgan a mejorar su postura de neutral a sobreponderar, proyectando que la monetización de la IA apenas comienza.
El reto de la rentabilidad y el gasto en capital
A pesar del optimismo, los números reflejan un compromiso financiero monumental. Se calcula que el gasto de capital (Capex) de Meta rozará los US$140.000 millones este año —prácticamente el doble de lo invertido el año anterior—, con proyecciones que podrían escalar a US$197.000 millones el próximo año y rebasar los US$215.000 millones en 2028. Semejante inversión pasará factura al flujo de caja libre, el cual caería en terreno negativo con proyecciones de hasta US$29.200 millones en rojo hacia el ejercicio entrante.
Por esta razón, administradores de fondos advierten que, si bien la valoración de Meta cotiza en múltiplos razonables frente a sus pares del sector tecnológico, el margen para decepcionar a Wall Street es mínimo. Con expectativas sumamente elevadas en torno a la adopción de Muse y el crecimiento de ventas proyectado en un 26% para este ciclo, la compañía de Mark Zuckerberg deberá demostrar que su masiva apuesta por la inteligencia artificial se traducirá en ingresos sostenidos y no solo en un entusiasmo pasajero de mercado.