Radiografía bursátil: América Latina reparte US$11.500 millones en dividendos con Brasil a la cabeza

El flujo de capital hacia los accionistas en América Latina mantuvo un pulso positivo, aunque moderado, durante el segundo trimestre de 2026. Las principales corporaciones de la región desembolsaron un estimado de US$11.500 millones en dividendos, lo que representa un avance del 1,7% en comparación con el mismo ciclo del año precedente. Este comportamiento estuvo liderado principalmente por el dinamismo de la economía brasileña y la resiliencia en la cotización de materias primas estratégicas como el crudo y el cobre.
A escala global, el rendimiento corporativo fue sustancialmente más dinámico: las distribuciones totales ascendieron a US$757.800 millones, anotando un crecimiento subyacente del 7,3%. Como ha sido la constante histórica, Estados Unidos encabezó la tabla mundial al aportar US$177.200 millones (casi una cuarta parte del total), mientras que Europa aprovechó su tradicional pico estacional para repartir US$242.300 millones, con Francia y Alemania como principales bastiones.
Brasil y Perú marcan la pauta regional
En el plano latinoamericano, Brasil se consolidó como el motor indiscutible del reparto, generando unos US$4.400 millones mediante un sólido repunte interanual del 12,8%. Gran parte de este empuje respondió a la gigante cárnica JBS NV, firma que casi triplicó su dividendo por acción al elevarlo de US$0,35 a US$1,00. Paralelamente, la plaza brasileña encabezó las recompras de acciones en el vecindario con operaciones valoradas en US$1.100 millones.
Por su parte, Perú protagonizó la sorpresa más destacada del trimestre con una expansión del 37,8% en términos subyacentes, alcanzando US$2.200 millones en pagos. Este salto cuantitativo se apoyó principalmente en el sólido desempeño financiero del conglomerado Credicorp.
En contraste, el mercado mexicano se ubicó en la segunda posición por volumen con US$3.400 millones, aunque experimentó una leve contracción subyacente del 0,8%. En este país, Grupo México fungió como el contrapeso positivo, incrementando su remuneración por acción de MXN$1,20 a MXN$1,65.
Ajustes en Chile y Colombia y proyecciones hacia 2027
El balance trimestral no estuvo exento de caídas. En Chile, los pagos descendieron un 15,2% hasta colocarse en US$1.100 millones, con una alta concentración en firmas como Banco Santander Chile. Colombia, entretanto, vio reducir sus dividendos a US$300 millones frente a los US$1.000 millones anotados en 2025; un ajuste explicado por el retorno del Grupo Cibest a un cronograma de desembolsos trimestrales ordinarios tras los pagos extraordinarios del ejercicio previo.
De cara al cierre de 2026 y la apertura de 2027, las proyecciones anticipan una aceleración notable en la rentabilidad por dividendo regional, con estimaciones que apuntan a un crecimiento de hasta el 17%. Jane Shoemake, estratega de carteras globales de renta variable en Janus Henderson, subraya que la alta ponderación de materiales y energía en los índices latinoamericanos —donde representan un 30% frente a solo el 7% a nivel mundial— convertirá a los precios del crudo y los metales en el catalizador definitivo para el capital accionario de la región.