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Rendimientos de los bonos de EE.UU. tocan máximos: el empuje ya no viene de la inflación

Publicadovie, 25 sept 2026, 2:56 a. m.
Rendimientos de los bonos de EE.UU. tocan máximos: el empuje ya no viene de la inflación

El mercado de renta fija estadounidense atraviesa un reajuste de proporciones históricas. Los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a dispararse con fuerza, llevando al título a cinco años a rebasar el umbral del 5% por primera vez desde 2007. Sin embargo, un análisis detallado sobre la composición de estos movimientos revela un dato crucial: este repunte no está siendo alimentado por el temor de los inversionistas a un descontrol inflacionario, sino por la fortaleza intrínseca de la actividad económica.

La clave para entender este fenómeno descansa en la evolución de los rendimientos reales. De los aproximadamente 97 puntos básicos que ha subido el bono de referencia a diez años en lo que va de 2026, apenas unos 10 puntos básicos corresponden a aumentos en los puntos de equilibrio de inflación (breakevens). El grueso de la escalada responde a un encarecimiento real del dinero, alcanzando niveles que no se registraban en los mercados desde el año 2008.

Tasa neutral y la voraz demanda de capital por la IA

¿Qué está empujando entonces las rentabilidades? Los analistas apuntan directamente a una revisión al alza en las expectativas de la tasa de interés neutral de la economía. Figuras del sector financiero, como el exgobernador de la Reserva Federal Kevin Warsh, señalan que el ascenso de los rendimientos a diez años combina una sólida marcha económica, tensiones geopolíticas y una creciente competencia global por el capital.

En este tablero, firmas de inversión como Deutsche Bank advierten que esta disputa de liquidez está cada vez más vinculada al despliegue masivo de gasto de capital destinado a la infraestructura de inteligencia artificial. Matt Raskin, estratega de la entidad alemana, venía anticipando que la tasa neutral había avanzado con firmeza este año; tras el reciente ajuste en los bonos, los rendimientos parecen estarse aproximando al límite superior de lo que se considera un rango sostenible para el costo del dinero.

Un crecimiento económico que desafía los pronósticos

El catalizador inmediato para la última ola de ventas de bonos provino de datos de actividad económica que sobrepasaron las previsiones. La economía norteamericana exhibe un dinamismo poco común frente a una política monetaria restrictiva: el modelo de estimación de la Reserva Federal de Atlanta proyecta actualmente un crecimiento anualizado del 5,08% para el tercer trimestre. Paralelamente, se estima que las ganancias corporativas de las compañías del índice S&P 500 podrían repuntar en torno a un 30% interanual en el mismo período.

Aunque el posicionamiento técnico de los operadores ha acentuado la volatilidad, la conclusión predominante es que los bonos descuentan un escenario de aterrizaje suave o nulo, donde las tasas de interés permanecerán elevadas de forma estructural. Este panorama abre una interrogante inquietante para los mercados financieros: si los rendimientos ya se encuentran en máximos de varias décadas sin que la inflación sea la principal culpable, ¿hasta dónde podrían llegar si las presiones de precios deciden regresar al centro del debate?