Tensión en el estrecho de Ormuz sacude los mercados: petróleo sube y Wall Street inicia a la baja

El tablero financiero internacional abrió la semana bajo un clima de alta tensión geopolítica. Los precios del petróleo registraron alzas inmediatas mientras los futuros de Wall Street retrocedieron en las primeras operaciones, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump desestimara la más reciente propuesta de Irán destinada a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. Aunque Teherán fijó un plazo inamovible de siete días para reactivar el tránsito marítimo bajo condiciones estrictas, el mandatario norteamericano indicó que las conversaciones podrían retomarse en los próximos días, al tiempo que advirtió que evalúa suspender las exportaciones de gasóleo.
Esta falta de entendimiento diplomático impulsó al crudo de referencia Brent un 1,5%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) escaló un 1% hasta situarse en los US$93,33 por barril. En contraparte, los contratos a futuro del S&P 500 cedieron terreno en la sesión asiática, diluyendo parte del optimismo del cierre anterior. La persistente carestía en los costos energéticos reaviva las alertas por inflación a nivel global y fortalece la tesis de que los principales bancos centrales mantendrán una postura restrictiva por más tiempo.
Presión sobre la deuda soberana y la política monetaria
El impacto de este repunte energético ya se hace sentir en el mercado de renta fija. El rendimiento promedio del índice de bonos globales rebasó la barrera del 4% por primera vez desde 2007, una señal clara de que el encarecimiento del crédito amenaza con golpear los márgenes corporativos. Analistas de mercado advierten que este escenario mantendrá la volatilidad en niveles elevados, justo en una semana decisiva donde se publicarán nuevos datos de empleo y el índice de precios favorito de la Reserva Federal (Fed).
Dentro del banco central estadounidense prevalecen posturas divididas. Figuras como Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, defienden que la fortaleza laboral y la carga de la deuda pública justifican tipos de interés elevados, llevando a los operadores a descontar un ajuste adicional de 25 puntos básicos este año. Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, llamó a mantener la cautela, argumentando que las ganancias de productividad ligadas a la inteligencia artificial y la desregulación económica podrían contener los precios sin necesidad de asfixiar la actividad.
Inteligencia artificial y movimientos corporativos en la mira
En la agenda paralela de la Casa Blanca, Trump pautó un encuentro privado con Dario Amodei, director ejecutivo de la firma de inteligencia artificial Anthropic PBC. La cita tiene como foco debatir los llamados del sector tecnológico para pausar o moderar el desarrollo de modelos avanzados, postura frente a la cual el gobernante ha mostrado reservas, inclinándose por acelerar la competitividad estadounidense.
En el plano empresarial minero, trascendió el interés de la sudafricana Gold Fields Ltd. por adquirir a la australiana Northern Star Resources Ltd., una transacción de gran calado que busca ampliar su presencia en los yacimientos auríferos de Oceanía. Entre tanto, el resto de los activos operó con relativa calma: las principales divisas mantuvieron cotizaciones estables, el oro al contado cedió a US$4.273,23 la onza y el bitcoin retrocedió ligeramente hacia el rango de los US$84.426.