Tormenta cambiaria en Paraguay: el guaraní lidera las pérdidas globales tras la renuncia del presidente Santiago Peña y la quiebra de Ueno Bank

El mercado cambiario internacional presenció un violento ajuste este jueves: el guaraní paraguayo se convirtió en la divisa con peor rendimiento del mundo frente al dólar estadounidense. En una sola jornada, la moneda sudamericana retrocedió un 4,68% para ubicarse en las 6.487 unidades por billete verde, profundizando un desplome acumulado del 8,17% en apenas cinco días, en medio de una de las crisis institucionales más agudas de su historia reciente.
El detonante de este descalabro financiero radica en la confluencia de un pánico bancario y una sacudida en las altas esferas del poder, que culminó con el anuncio formal de renuncia del presidente Santiago Peña.
Colapso bancario y fuga hacia el dólar
El epicentro económico de la turbulencia comenzó con la intervención forzosa y posterior clausura de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay, luego de que los reguladores detectaran un deterioro crítico en sus niveles de solvencia. La medida congeló de inmediato el acceso a los fondos de sus clientes, sembrando la zozobra en una cartera de 2,9 millones de usuarios y depósitos calculados en unos 2.800 millones de dólares, equivalentes a poco más del 9% de todo el sistema financiero nacional.
Ante el temor generalizado y la incertidumbre, inversionistas y ahorrantes aceleraron la liquidación de sus posiciones en moneda local para refugiarse en dólares o transferir capitales fuera del país. Esta estampida encontró un mercado cambiario de reducida liquidez donde operaciones de apenas entre 1 y 3 millones de dólares tienen la capacidad de disparar las cotizaciones, una presión agravada por la habitual demanda estacional de divisas que efectúan los importadores para sus inventarios de fin de año.
Crisis de gobernabilidad y salida de Peña
El terremoto financiero no tardó en trasladarse al terreno político. La matriz societaria de Ueno Bank contaba con inversiones personales de Peña hasta marzo de 2025, lo que desató duras acusaciones en el Congreso sobre presuntos conflictos de interés, favoritismo gubernamental y presunto desvío de fondos previsionales.
El punto de quiebre definitivo ocurrió cuando la Cámara de Diputados abrió el debate para un juicio político y el propio Partido Colorado, encabezado por el expresidente Horacio Cartes, retiró públicamente su respaldo al mandatario para respaldar su destitución. Aislado políticamente, Peña optó por dimitir:
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», declaró el ahora exgobernante, llamando a salvaguardar los fondos de los afectados.
La crisis también cobró la cabeza de Carlos Carvallo, quien dejó la presidencia del Banco Central en medio de los cuestionamientos por la supervisión de la entidad caída.
Perspectivas y el destino de los ahorrantes
La recuperación de la estabilidad económica dependerá directamente de la velocidad y eficacia con que se desarrolle la transición presidencial y se ejecute el plan de rescate financiero. Recientemente, el Congreso paraguayo dio luz verde a una legislación de emergencia para agilizar los reembolsos mediante el fondo de garantía de depósitos, que contempla una cobertura de hasta 40 salarios mínimos.
Especialistas estiman que dicho mecanismo blindará el 100% del dinero de aproximadamente el 97% de los clientes damnificados. No obstante, mientras no se despejen las dudas sobre la sucesión en el Ejecutivo y se apacigüe la presión sobre las reservas monetarias, el guaraní permanecerá en un terreno de alta volatilidad.