Wall Street frena su avance: los bonos del Tesoro presionan y el crudo da un respiro temporal

Wall Street abrió la última sesión de la semana operando con una marcada cautela, atrapada en un forcejeo entre dos fuerzas opuestas: por un lado, el repunte en los rendimientos de la deuda soberana estadounidense y, por el otro, una oportuna moderación en las cotizaciones internacionales del petróleo. En las primeras operaciones, el S&P 500 avanzaba un tímido 0,11% y el Nasdaq ganaba un 0,39%, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones retrocedía un marginal 0,02%.
Este comportamiento mixto llega tras una semana agitada para los parqués neoyorquinos. Aunque el parqué logró cortar recientemente una racha de tres jornadas consecutivas a la baja, el mercado no logra despejar la incertidumbre desatada por las dudas sobre el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial y el endurecimiento monetario global.
La deuda soberana vuelve a tensionar las valoraciones
El principal lastre de la jornada proviene nuevamente del mercado de renta fija. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años retomó su trayectoria ascendente y trepó hasta situarse en el 4,98%, coqueteando con el umbral psicológico del 5% que ya superó a inicios de semana. Este movimiento limita drásticamente la capacidad de recuperación de la renta variable.
La presión sobre la curva responde al último movimiento de la Reserva Federal, que aplicó un incremento de 25 puntos básicos a su tasa de referencia para colocarla en el rango de 3,75% a 4,00%, retomando las subidas por primera vez desde 2023. Con el periodo de silencio concluido, los operadores siguen de cerca los discursos de los miembros del banco central, como la vicepresidenta de Supervisión, Michelle Bowman, en busca de pistas sobre posibles ajustes antes de cerrar el año frente a una inflación que no cede con la rapidez esperada.
El petróleo frena su escalada pero persisten los nubarrones
En el frente de las materias primas, los hidrocarburos acumulan su tercera jornada consecutiva a la baja, ofreciendo un alivio clave a las presiones sobre el costo de la vida. El barril de Brent para entrega en noviembre retrocedió un 1,5% hasta los US$103,26, al tiempo que el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 0,6% y se ubicó en US$101,28.
Este respiro responde en parte a los esfuerzos de Arabia Saudita por restablecer la operatividad de su oleoducto East-West, que podría recuperar plenamente su capacidad de 7 millones de barriles diarios en un mes y medio. Sin embargo, analistas advierten que la baja se debe más a un ajuste temporal de la prima de riesgo que a una normalización de la oferta. De hecho, firmas como JPMorgan destacan la imposibilidad de estructurar un escenario base claro en torno a la guerra con Irán, en momentos en que el presidente Donald Trump evalúa decisiones estratégicas de cara a la Asamblea General de la ONU y su próxima cumbre con el mandatario chino, Xi Jinping.
Movimientos en Asia, metales e impacto de derivados
En el plano internacional, el Banco de Japón captó la atención tras subir su tipo de interés en 25 puntos básicos hasta el 1,25%, alcanzando su nivel más alto en más de tres décadas. No obstante, una votación dividida (7 a 2) restó contundencia al mensaje restrictivo del gobernador Kazuo Ueda, lo que provocó una caída del yen hasta las 158,05 unidades por dólar y un repunte del 1,4% en el Nikkei 225.
Por su parte, los metales preciosos e industriales encontraron terreno fértil: el oro avanzó un 0,9% hasta los US$4.380,3 la onza, la plata subió un 2,7% a US$66,99 y el cobre trepó a US$14.503 por tonelada en Londres, impulsado por una sólida reactivación de la demanda manufacturera en China.
A todo esto se suma un catalizador técnico de gran calibre: este viernes vencen aproximadamente US$7 billones en contratos de opciones y futuros sobre índices y acciones, un fenómeno conocido como triple vencimiento que suele disparar los volúmenes y la volatilidad en las últimas horas de cotización.
Pulso corporativo: Mbappé, el relevo en Berkshire y la carrera por la IA
El ámbito empresarial trajo movimientos de alto impacto mediático y financiero:
- On Holding (ONON): Las acciones de la marca suiza repuntaron tras fichar a la estrella del Real Madrid, Kylian Mbappé, y sumar al exfutbolista Thierry Henry en su directiva técnica, en un desafío frontal a gigantes como Nike y Adidas.
- Berkshire Hathaway: Tras cerca de sesenta años al timón, Warren Buffett, a sus 96 años, cedió formalmente la presidencia del conglomerado valorado en más de un billón de dólares a su hijo Howard Buffett, manteniendo la condición de presidente emérito mientras Greg Abel lidera como consejero delegado.
- SoftBank: La entidad financiera alista compromisos de deuda por unos US$21.000 millones y estudia emisiones adicionales de bonos para apalancar su agresiva apuesta en inteligencia artificial, que incluye una inyección de US$65.000 millones en OpenAI.
- Anthropic: La tecnológica reveló que su modelo Claude ya encabeza de manera autónoma el 26% de sus investigaciones internas y colabora en cerca del 90% de las tareas de sus desarrolladores, operando más de 30.000 agentes concurrentes de ingeniería.