Ataque a Julián Oro Duro fue planificado: Defensa pide a la Policía apresar con vida a los responsables

El sangriento hecho que cobró la vida de Zeneida Socorro Castillo y dejó en estado crítico al merenguero Julián Oro Duro no responde a un simple atraco callejero. Así lo afirmó el jurista Cándido Simón, representante legal de la familia, quien insistió en que el crimen muestra claros indicios de premeditación y encargo.
Durante su comparecencia ante los medios en la capital, el penalista hizo un llamado categórico a la Policía Nacional para que garantice la captura de los sospechosos sin recurrir al uso letal de la fuerza. Según Simón, abatir a los criminales cerraría la puerta a descubrir quién coordinó y financió este hecho violento.
Una espera de ocho horas que desmonta la hipótesis del robo
El relato cronológico de los sucesos fundamenta la postura de la defensa. De acuerdo con el abogado, un grupo de individuos penetró a las 5:00 de la tarde del domingo a la residencia de la pareja, ubicada en Santo Domingo Este. En el lugar, atacaron a la señora Zeneida golpeándola mortalmente en la cabeza con un tarro ornamental.
Lejos de sustraer pertenencias y huir, los agresores permanecieron dentro de la vivienda durante ocho horas continuas junto al cuerpo sin vida de la víctima, esperando el retorno del artista, quien cumplía con compromisos laborales típicos de su profesión musical.
- 5:00 PM: Ingreso de los atacantes a la vivienda y asesinato de Zeneida Socorro Castillo.
- Permanencia: Los agresores aguardaron en la escena sin emprender la huida inmediata.
- 1:00 AM: Retorno de Julián Oro Duro, quien fue emboscado y severamente golpeado nada más ingresar a su hogar.
Exigen dar con el autor intelectual
Simón recalcó que el comportamiento de los asaltantes contradice cualquier patrón de la delincuencia común. En una vivienda donde existían objetos de valor a la vista, la prioridad de los criminales no fue el saqueo, sino aguardar pacientemente la llegada del artista para propinarle una golpiza que actualmente lo mantiene bajo estricta vigilancia médica en condiciones muy delicadas.
"Si hubiese sido un asalto convencional, toman lo que van a robarse y se marchan; no esperan ocho horas con un cadáver dentro. Eso no fue casual, fue planificado", subrayó el jurista. La defensa reiteró que la sociedad dominicana exige un proceso judicial transparente y ejemplar, advirtiendo que un eventual enfrentamiento a tiros que culmine con la muerte de los autores materiales dejaría en la absoluta impunidad a quien ordenó la agresión.