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De las manos de la comadrona a la sala médica: la transformación del parto en República Dominicana

Publicadosábado, 29 de agosto de 2026, 12:00 p. m.
De las manos de la comadrona a la sala médica: la transformación del parto en República Dominicana

Durante gran parte del siglo XX, escuchar que alguien nació en la sala o habitación de su propia casa era una anécdota habitual en los hogares dominicanos. En un país donde la infraestructura hospitalaria era mínima y las vías de comunicación precarias, las parteras tradicionales o comadronas desempeñaban un papel insustituible, trayendo al mundo a generaciones enteras gracias a conocimientos empíricos transmitidos de boca en boca.

Un pasado marcado por la escasez sanitaria

El protagonismo de las parteras respondió fundamentalmente a un déficit histórico de servicios médicos. Registros documentados por la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología (SDOG) señalan que hacia el año 1917 apenas ejercían unos 95 médicos en todo el territorio nacional. Frente a este panorama, las comunidades rurales y suburbanas dependían casi por completo de la experiencia comunitaria para atender los alumbramientos.

La necesidad de tecnificar la atención materna impulsó los primeros marcos regulatorios a principios de siglo. Un hito decisivo fue la Ley General de Estudios de 1902, normativa que formalizó la enseñanza de la obstetricia en el Instituto Profesional para certificar legalmente el oficio de partera y reducir los riesgos asociados al parto empírico.

Hacia la institucionalización hospitalaria

Con la paulatina expansión de centros de salud, maternidades y redes de transporte, la dinámica del nacimiento experimentó una transición acelerada. Para el quinquenio 1990-1995, datos de la Organización Panamericana de la Salud ya reflejaban que el 95 % de los partos en el país se atendían en recintos clínicos.

Este cambio no solo trasladó el alumbramiento de los hogares a las salas de parto, sino que integró esquemas integrales de acompañamiento antes, durante y después del nacimiento. En la actualidad, el sistema incorpora desde enfermeras obstétricas con titulación universitaria hasta doulas capacitadas para ofrecer soporte físico y emocional a las parturientas.

Radiografía actual: cifras de ENHOGAR-MICS 2025

Hoy en día, el parto institucional representa la norma casi absoluta en República Dominicana. De acuerdo con el reciente Informe Básico de Resultados de la encuesta ENHOGAR-MICS 2025, realizada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) con el respaldo de UNICEF:

  • El 98.2 % de las mujeres de 15 a 49 años que dieron a luz en los dos años previos fue atendida en un establecimiento de salud.
  • Un 98.8 % de los partos contó con el acompañamiento de personal sanitario calificado.
  • El 97.6 % de las madres recibió consultas prenatales especializadas.
  • El 51.2 % de los nacimientos tuvo lugar en centros de la red pública de salud.

Estas estadísticas confirman el cierre definitivo de una era dominada por el parto domiciliario, consolidando un modelo donde la infraestructura médica y el personal técnico lideran el cuidado de la salud materna e infantil en el país.