Hospital Gautier mantiene alta operatividad en medio de una profunda reconstrucción estructural

El Hospital Salvador Bienvenido Gautier se encuentra inmerso en un proceso de transformación de gran escala. Aunque los trabajos de infraestructura obligaron a replantear el uso de sus espacios y recortar temporalmente su disponibilidad de internamiento, el emblemático centro asistencial continúa respondiendo a la alta demanda de usuarios que acuden cada día desde diversos puntos del país.
La intervención actual, con una inversión inicial estimada en RD$ 1,000 millones, aborda el sector con mayores riesgos del complejo. Según explicó el doctor Santos Ramírez Uribe, gerente de Enseñanza del hospital, las evaluaciones técnicas y estudios de suelo coordinados por el Servicio Nacional de Salud (SNS) determinaron que la estructura no toleraba un simple remozamiento superficial, ya que carecía de los soportes y varillas indispensables para garantizar estabilidad sísmica y estructural. Ante este panorama, se tomó la decisión técnica de demoler y levantar la edificación desde cero, en un proyecto integral que tomará entre dos y tres años.
Reorganización interna para no detener las consultas
Para no paralizar las labores clínicas, la administración redistribuyó consultorios y departamentos administrativos en áreas que anteriormente funcionaban como salas de internamiento. Esta medida implicó destinar entre 40 y 50 habitaciones —de una dotación cercana a las 200 camas— para labores de oficina.
Aun con este ajuste logístico, Ramírez Uribe aseguró que el hospital opera al 95 % de su capacidad funcional, recibiendo entre 300 y 400 pacientes diarios. La institución representa un soporte sanitario vital tanto para comunidades aledañas como Cristo Rey y Barrio Obrero, como para casos complejos referidos desde el interior del territorio nacional.
Incorporación de tecnología y mejoras en la atención
Paralelamente a las obras civiles, el centro hospitalario sumó a sus servicios un tomógrafo de última generación. La integración de este equipo busca reducir drásticamente los tiempos de espera en evaluaciones prequirúrgicas y diagnósticos de urgencia, evitando que los usuarios deban trasladarse a otros centros para completar sus análisis.
De igual modo, se han acondicionado las áreas exteriores y de estacionamiento con la instalación de carpas y asientos protegidos, diseñados para ofrecer una estancia más ordenada y digna a los ciudadanos mientras esperan su turno en el área de facturación.