Noviembre desplaza a mayo como el mes más lluvioso en República Dominicana por el cambio climático

El mapa de las precipitaciones en la República Dominicana ha dado un giro significativo. Históricamente reconocido como el período de mayores aguaceros en el territorio nacional, mayo ha cedido su puesto: entre 2020 y 2025, los acumulados de lluvias registrados en noviembre superaron a los de mayo en un 3,9%, confirmando cómo el cambio climático está reconfigurando los patrones meteorológicos del Caribe.
Esta alteración estacional ha tenido un impacto humano y económico devastador en la memoria reciente del país. Basta recordar las trágicas inundaciones del 4 de noviembre de 2022, cuando cayeron más de 450 milímetros de agua en escasas horas y cobraron la vida de al menos ocho personas en el Gran Santo Domingo. Apenas un año después, el 18 de noviembre de 2023, la furia de los aguaceros provocó el colapso del muro del paso a desnivel en la avenida 27 de Febrero con Máximo Gómez, cobrando nueve víctimas fatales y dejando cuantiosas pérdidas materiales en toda la capital.
Un océano más cálido y lluvias más severas
Al analizar los registros del período 2020-2025, el geólogo Osiris de León puntualiza que el promedio de precipitaciones se situó en 186,3 milímetros durante noviembre, frente a 179,4 milímetros en mayo, marcando una brecha sostenida. De acuerdo con el especialista, fenómenos como El Niño, La Niña y las fases neutrales han incidido en esta variabilidad, pero el detonante estructural radica en el calentamiento global.
De León explica que urbes costeras como Santo Domingo, La Romana, Punta Cana, Miches y Puerto Plata hoy reciben descargas mucho más copiosas debido a que la temperatura superficial marina es superior a la de hace un siglo. Este calor adicional propicia una evaporación acelerada, originando robustas formaciones nubosas verticales en las costas que se traducen en episodios de lluvias torrenciales concentradas en muy poco tiempo.
La deuda pendiente del drenaje pluvial
Pese a la crudeza de los antecedentes recientes, la respuesta técnica y ciudadana sigue en entredicho. Para el ingeniero e investigador en gestión de desastres Martín Meléndez, el país prácticamente no ha ejecutado intervenciones estructurales de envergadura para transformar el obsoleto sistema de desagüe pluvial, limitándose únicamente a soluciones paliativas en puntos específicos de Santo Domingo y Santiago.
Meléndez subraya la necesidad de despolitizar la problemática y ejecutar un plan maestro de drenaje moderno. Entre las prioridades, el especialista señala la multiplicación de pozos filtrantes para acelerar la absorción del agua hacia el subsuelo, frenar la sustitución indiscriminada de áreas verdes por asfalto y cemento, e implementar campañas educativas contundentes para erradicar el hábito ciudadano de arrojar basura a las vías públicas, principal causante del colapso de los filtrantes.
Perspectivas meteorológicas para el cierre del año
De cara al panorama inmediato, los pronósticos del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y las proyecciones del modelo CFSv2 de la NOAA anticipan un escenario húmedo. El reporte trimestral proyecta alrededor de un 40% de probabilidad de que las lluvias se ubiquen por encima de los valores habituales en gran parte del país, concentrándose con mayor notoriedad en las regiones noroeste y norte.
La incidencia combinada de sistemas frontales y vaguadas prefrontales mantendrá la actividad lluviosa activa, mientras que las temperaturas registrarán descensos graduales hacia la noche y la madrugada. Las autoridades meteorológicas exhortan a la población y a los organismos de socorro a no bajar la guardia ante posibles eventos de saturación de suelos, manteniendo la vigilancia permanente hasta el cierre formal de la temporada ciclónica este 30 de noviembre.