Francisco Javier García ratifica su carrera hacia 2028 y cuestiona la suspensión de la consulta en el PLD

El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, reafirmó de manera categórica que continuará con su proyecto político rumbo a las elecciones generales de 2028. La declaración se produce tras la abrupta suspensión de la consulta interna con la que la organización opositora tenía previsto medir la simpatía de sus precandidatos el próximo 18 de octubre.
Durante un encuentro con los medios de comunicación en Santo Domingo, el veterano estratega político sostuvo que las dificultades institucionales no frenarán su meta de alcanzar la nominación morada. García aseguró que, aun frente a la nueva coyuntura, confía en que encabezará la boleta peledeísta y conquistará el solio presidencial en los próximos comicios.
Cuestionamientos a la dirección del proceso
El aspirante exteriorizó su profundo desacuerdo con la forma en que la Comisión Organizadora de la Consulta sobre Aspirantes Presidenciales (CONAP) manejó la cancelación del proceso. Según explicó, la comisión debió convocar formalmente a los demás aspirantes —entre ellos Gonzalo Castillo, Francisco Domínguez Brito, Manfred Mata y él mismo— antes de tomar una decisión unilateral que, a su juicio, echa por la borda el esfuerzo de miles de militantes partidarios.
La razón institucional esgrimida por la CONAP fue la negativa de la Junta Central Electoral (JCE) de suministrar 1,600 equipos tecnológicos adicionales para llevar a cabo el sufragio automatizado. Frente a esto, García denunció que las autoridades internas ocultaron comunicaciones de la JCE y evitaron explorar vías alternas que hubiesen salvado la consulta.
El voto manual como salida frustrada
De acuerdo con la postura de Francisco Javier García, el impasse logístico pudo resolverse sin traumatismos recurriendo al Comité Central (CC), órgano máximo del partido con facultad para definir el formato del certamen. El dirigente argumentó que bastaba convocar de urgencia a sus miembros para modificar la exigencia del voto electrónico aprobada en febrero y habilitar boletas tradicionales de sufragio manual.
El dirigente concluyó señalando que, si bien la suspensión de la contienda representa un tropiezo organizativo evidente, no constituye una derrota definitiva para su organización, la cual deberá redoblar esfuerzos para reconectar con el electorado dominicano con miras al 2028.