Justiniano Montero: Las claves, cifras y visión que convencieron al CNM para presidir la Suprema Corte

El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) designó a Justiniano Montero Montero como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), tras una sólida presentación de 50 minutos en la que el magistrado combinó un riguroso balance estadístico de su carrera judicial con respuestas estratégicas frente a las inquietudes del pleno evaluador.
Durante su exposición libre de 25 minutos, Montero repasó los cimientos de su vida profesional. Oriundo de El Cercado, en San Juan de la Maguana, y graduado de Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1990, acumula 28 años en la carrera judicial, escalón que inició en 1998 como juez de paz y que hoy suma siete años dentro de la Suprema Corte. A su trayectoria sumó cinco maestrías, el ejercicio docente en academias dominicanas y españolas, y una destacada gestión administrativa cuando asumió en 2014 la Dirección de Carrera Judicial en un momento de crisis interna.
Récord de fallos y combate a la mora judicial
En el terreno de las cifras, Montero exhibió el impacto de su labor en la Primera Sala de la SCJ, donde desde abril de 2019 se emitieron 27,482 decisiones, siendo él ponente en 7,108 (el 26% del total). Además, defendió 50 votos particulares, destacando su criterio de que el Estado no puede ser declarado en defecto ante la obligatoria representación del Ministerio Público, y su postura sobre la imprescriptibilidad del artículo 815 en inmuebles registrados, tesis que terminó siendo acogida por el Tribunal Constitucional.
Al presidir dicha sala a partir de enero de 2026, implementó reformas inmediatas para agilizar causas sensibles:
- Arbitraje: Reducción en los plazos de fallo de 162 a solo 28 días.
- Demandas en suspensión: Reducción de 60 a 11 días hábiles.
- Cero rezagos indefinidos: Disposición para evitar suspensiones de sentencias sin límite temporal.
- Notificación digital: Eliminación del cuello de botella administrativo, garantizando el envío automatizado de las sentencias firmadas a los correos de las partes.
Debate ante el CNM: Tecnología, límites éticos y garantías
Durante la ronda de preguntas, Montero abordó temas cruciales para el porvenir del sistema de justicia dominicano. Frente a la inquietud de la magistrada Nancy Salcedo sobre los límites tecnológicos, fue categórico al señalar que la figura del juez natural es innegociable, alertando que la inteligencia artificial puede fabricar falsedades con apariencia de verdad y que debe operar únicamente como herramienta auxiliar sin deshumanizar los fallos.
Consultado por el diputado Alfredo Pacheco sobre el interés casacional, detalló cómo esta herramienta ha servido de filtro restrictivo donde la mayoría de los casos no supera la fase de admisibilidad. En materia disciplinaria, ante una pregunta del senador Omar Fernández, consideró idóneo mantener la ética en el terreno preventivo y prescriptivo antes que convertirla en causal sancionatoria autónoma. Por su parte, al responder a Tobías Crespo, aclaró la vigencia del control difuso frente a sentencias del Tribunal Constitucional, y ante Napoleón Estévez Lavandier defendió la prudencia obligatoria de los jueces en las plataformas digitales.
La sesión concluyó con la intervención del presidente de la República, Luis Abinader, centrada en cómo permear la ética en todo el tejido judicial. Montero propuso fortalecer la Escuela Nacional de la Judicatura, involucrar organismos internacionales como la OCDE y extender esta formación hacia los abogados y la propia ciudadanía, definiendo la judicatura como un «sacerdocio de entrega y sacrificio».