Sectores clave respaldan la designación de Justiniano Montero al frente de la Suprema Corte de Justicia

La reciente conformación de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), encabezada por la designación del magistrado Justiniano Montero como su nuevo presidente, ha generado una corriente de respaldo unánime entre los principales estamentos empresariales, jurídicos y civiles de la República Dominicana. La decisión, adoptada por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader, es percibida como una clara señal de fortalecimiento institucional y consolidación del Estado de derecho.
Junto a Montero, el órgano evaluador integró al alto tribunal a destacados juristas con amplia trayectoria en la carrera judicial: Arelis Socorro Ricourt Gómez, Diomede Ydelfonso Villalona Guerrero, Antonia Josefina Grullón Blandino, Amauri Antonio Pimentel Fabián, Julio César Emilio Canó Alfau e Ylona María de la Rocha Camilo.
Certeza jurídica y clima de inversión
Desde el sector empresarial, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) extendió una felicitación formal a los nuevos magistrados, destacando que una Suprema Corte sólida e independiente resulta indispensable para robustecer la confianza ciudadana, blindar la seguridad jurídica y asegurar un entorno propicio para la inversión y el desarrollo económico sostenible.
El empresariado puntualizó que este proceso representa una oportunidad idónea para consolidar una judicatura caracterizada por la integridad ética, la excelencia técnica y el apego estricto a la Constitución.
Un espaldarazo a la meritocracia judicial
En el plano gremial y de la sociedad civil, las valoraciones coincidieron en calificar la designación como un hito para la administración de justicia. El presidente del Colegio de Abogados, Trajano Potentini, catalogó la jornada como un acontecimiento histórico sustentado en la meritocracia y la independencia funcional del Poder Judicial.
Por su parte, Servio Tulio Castaños Guzmán, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), expresó su satisfacción por una escogencia que considera determinante en el afianzamiento democrático de la nación. A este criterio se sumó Julio César De la Rosa Tiburcio, titular de la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), quien resaltó el reconocimiento explícito a los años de servicio y solvencia técnica dentro de la carrera judicial que representa la figura de Montero.
Finalmente, desde el ámbito ecuménico, el pastor Feliciano Lacen Custorio, presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), manifestó altas expectativas respecto a la labor que desempeñarán los nuevos jueces en esta etapa de transformaciones y demandas de mayor celeridad para la justicia dominicana.