Memoria y resistencia: Reivindican el papel de las mujeres del 14 de Junio en homenaje a Raúl Pérez Peña 'Bacho'

En la madrugada previa a su partida física en noviembre de 2023, el veterano combatiente catorcista Raúl Pérez Peña, conocido entrañablemente como Bacho, insistía en coordinar con Darío Nicodemo los actos conmemorativos en honor a las hermanas Mirabal en Santiago. Aquella última voluntad condensó el pulso de toda su existencia: una entrega inquebrantable por conservar encendida la memoria histórica del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4) y blindar el legado de sus mártires contra el olvido deliberado y la despolitización.
Un combate frontal contra la despolitización de la historia
Para Bacho, recordar a figuras cumbres como Minerva Mirabal y su acompañante Rufino de la Cruz demandaba subrayar de manera inequívoca el carácter ideológico y político de su inmolación. En sus constantes reflexiones, advertía sobre la nociva tendencia dominicana a edulcorar el pasado y despojar a los héroes nacionales de sus propuestas liberadoras. Ante un presente con profundos vacíos éticos, sostenía que figuras de semejante temple moral continúan ocupando un espacio indispensable como brújula de transformación social para el pueblo dominicano.
En correspondencia con esta línea de pensamiento, la Fundación Testimonio Inc. ha asumido el compromiso de iniciar una serie documental y de análisis sobre las mujeres del 14 de Junio, tomando como punto de partida el centenario del natalicio de Minerva Mirabal. La iniciativa trasciende la semblanza personal para proyectarse en la experiencia colectiva de decenas de combatientes que asumieron la lucha antitrujillista, el socialismo y la soberanía popular como ejes inseparables de su cotidianidad.
Maternidad y trinchera: Las madres del 1J4
La investigación retoma los criterios acuñados por el propio Pérez Peña sobre las denominadas "madres del 1J4", término que agrupa a cientos de mujeres que desde 1960 respaldaron activamente las sucesivas jornadas revolucionarias. Para Bacho, la condición maternal no operó al margen del combate clandestino, sino como un pilar complementario: sus hogares se transformaron en santuarios y centros logísticos de la resistencia, al tiempo que soportaron con entereza la pérdida física y persecución de esposos, hijos y familiares.
Con este esfuerzo, sustentado en el archivo documental, conferencias y artículos legados por Bacho, se busca restituir con rigor el papel protagónico de la mujer dominicana en la estructura verde y negra. Como la misma Minerva inmortalizó desde la celda solitaria número 6 de La Victoria, se trató de una generación decidida a forjar su propio destino, marcando una línea de dignidad inquebrantable desde la gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo hasta la Revolución de Abril de 1965.