Hogares de día: el refugio comunitario que rescata a los adultos mayores de la soledad

A sus 66 años, la soledad se convirtió en una carga pesada para Javier Gavilán. Tras décadas dedicadas a la ebanistería y el trabajo con madera, este residente de Villa Consuelo decidió hace tres meses cambiar su rutina y tomar el metro rumbo al sector Nuevo Domingo Savio, en la ribera oeste del río Ozama. Allí encontró las puertas abiertas de uno de los centros diurnos gestionados por el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape), un espacio que transformó por completo su cotidianidad.
Historias como la de Gavilán se replican a diario entre los 107 adultos mayores que asisten activamente a este recinto del Distrito Nacional, a los que se suman otros 30 usuarios en modalidad domiciliaria que reciben asistencia quincenal en sus hogares. Entre las 8:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, los participantes acceden a desayuno, almuerzo, meriendas y un completo programa que combina talleres de infoalfabetización, clases de inglés, lectura comprensiva, manualidades, juegos de mesa y chequeos médicos continuos.
Un antídoto contra el aislamiento
Bajo la coordinación de Odalis Novas, encargado de la sede en Nuevo Domingo Savio, el centro busca dar respuesta a una problemática latente: el abandono involuntario que sufren muchos envejecientes mientras sus parientes trabajan. Con un equipo multidisciplinario de 37 colaboradores —que abarca médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y talleristas—, el espacio provee tanto estimulación cognitiva como reposo en áreas acondicionadas con camas y gazebos para actividades físicas.
Para parejas como Juan, de 75 años, y su esposa Brígida, vecinos de La Ciénaga, el impacto ha sido determinante. Sin hijos a su cargo, ambos coinciden en que acudir a este hogar les devuelve el sentido de pertenencia y convivencia, complementado con el soporte de programas asistenciales como las pensiones solidarias que canaliza la entidad estatal.
El reto ante la transición demográfica
El desafío estructural, sin embargo, sigue siendo mayúsculo. De acuerdo con los datos del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, en la República Dominicana residen más de 1.4 millones de personas mayores de 60 años. No obstante, la red de 39 hogares diurnos del Conape distribuidos en 20 provincias apenas alcanza a cubrir a 2,614 usuarios, operando a un 95 % de su capacidad total instalada y atendiendo a menos del 1 % de esta población.
Proyecciones demográficas indican que el segmento de mayores de 65 años, que actualmente representa el 9 % del total poblacional en el país, escalará al 17 % durante el próximo cuarto de siglo, impulsado por una mayor esperanza de vida que alcanzará los 75.1 años en 2026. Esta tendencia, alineada con las alertas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la rápida aceleración del envejecimiento global, coloca sobre la mesa la urgente necesidad de ampliar la cobertura comunitaria y fortalecer las políticas públicas dedicadas a garantizar una vejez digna, activa y acompañada.