OpenAI sondea multimillonaria ronda de inversión que elevaría su valoración sobre US$1,2 billones

En un movimiento que promete redefinir los límites del capital de riesgo y el sector tecnológico global, OpenAI se encuentra en conversaciones preliminares para coordinar una nueva ronda de financiamiento. Esta operación catapultaría la valoración de la matriz de ChatGPT por encima de los US$1,2 billones, afianzando su posición como la entidad privada más cotizada del ecosistema de la inteligencia artificial.
El interés por materializar esta inyección económica no surge de una urgencia inmediata de liquidez, sino de la insistencia de los propios fondos de inversión. Varios socios institucionales de larga trayectoria buscan ampliar sus posiciones de cara al futuro debut bursátil de la compañía. Fuentes cercanas a estas negociaciones confirman que cualquier avance formal dependerá estrechamente del cronograma definitivo que la directiva adopte para su oferta pública inicial (OPI).
Un horizonte bursátil previsto para 2027
A pesar de la creciente expectativa en Wall Street, la empresa mantendrá la cautela antes de ingresar a los parqués públicos. El director ejecutivo de la tecnológica, Sam Altman, ha dejado claro en reiteradas ocasiones que, aunque los preparativos estructurales para salir a bolsa siguen su curso, el esperado toque de campana no ocurrirá este año e incluso podría demorarse hasta 2027.
Esta estrategia de paciencia busca blindar la gobernanza de la compañía y continuar desarrollando modelos más avanzados y seguros sin la presión trimestral que exige el mercado accionario abierto.
La intensa pugna contra Anthropic
La magnitud de esta posible ronda también persigue ampliar la brecha frente a su rival directo más cercano: Anthropic. La firma responsable del asistente Claude levantó capital el pasado mayo bajo una valoración de US$965.000 millones, preparándose para su propia llegada a la bolsa con el índice Nasdaq como destino predilecto.
Mientras que Anthropic acelera motores con miras a concretar una salida a bolsa tan pronto como este mes de octubre —aspirando a movilizar cifras que rivalicen con el récord histórico de US$86.300 millones registrado por SpaceX en junio—, OpenAI prefiere robustecer su músculo financiero de forma privada, garantizando la supremacía en el despliegue de infraestructura y talento computacional.