Debate económico: Expertos sugieren al Banco Central fortalecer sus reservas con mayor tenencia de oro

En un contexto financiero global marcado por la incertidumbre y la depreciación de las monedas fiduciarias, el debate sobre el rol del oro como activo estratégico de reserva ha vuelto a encenderse en el país. Diversos economistas coinciden en que la República Dominicana debería reconsiderar su política monetaria y elevar la participación de este metal precioso en las reservas internacionales del Banco Central (BCRD), donde actualmente su peso es casi imperceptible.
La visión de diversificación e innovación
La economista Ellen Pérez Ducy sostiene que el país podría emular estrategias exitosas adoptadas por naciones como Ghana, implementando programas de acumulación acelerada de oro para blindar las cuentas nacionales. Entre sus propuestas, destaca la posibilidad de que el Estado reciba en especie —es decir, en lingotes físicos de oro— parte de las regalías o beneficios derivados de la actividad minera local. Asimismo, plantea la alternativa de tokenizar dichos activos mediante reservas físicas comprobables y utilizarlos en momentos de alza en los mercados internacionales para reducir la carga de la deuda pública. Datos del Consejo Mundial del Oro respaldan este enfoque, señalando que históricamente, cuando la inflación en Estados Unidos sobrepasa el 3%, el valor del oro suele experimentar incrementos promedio del 14%.
Alerta sobre la concentración en bonos y depósitos
Por su parte, el economista Andrés Dauhajre hijo ha manifestado una fuerte postura crítica respecto a la mínima tenencia del metal en la cartera del ente emisor. Mientras las reservas internacionales netas superan holgadamente los US$15,000 millones, apenas 0.569 toneladas corresponden a oro físico, valoradas en unos US$79.6 millones, lo que representa escasamente un 0.47% del portafolio nacional.
Esta proporción contrasta de forma drástica con el promedio de otros bancos centrales de América Latina, que mantienen entre un 4% y un 9% de sus reservas en oro, como el caso de Guatemala, que custodia unas 15.5 toneladas. Basándose en la teoría de portafolio eficiente de Harry Markowitz, Dauhajre señala que la alta concentración actual en depósitos bancarios y títulos del Tesoro de EE. UU. expone los fondos a pérdidas de valor real frente a la inflación estadounidense. De acuerdo con sus estimaciones, de haberse colocado unos US$750 millones en oro en el año 2021, las reservas dominicanas contarían hoy con una ganancia patrimonial superior a los US$1,045 millones adicionales.
La cautela del Banco Central y el factor minero
Ante estos planteamientos, la postura institucional del Banco Central ha priorizado históricamente la liquidez y la mínima volatilidad. La institución defiende que las reservas deben responder de forma ágil a eventuales choques externos de divisas, argumentando que el oro no genera rendimientos por intereses y su convertibilidad inmediata puede ser más costosa o compleja que la de monedas duras como el dólar o el euro.
El debate se entrelaza además con propuestas previas de exfuncionarios del sector, como el ex vicegobernador del BCRD Luis Manuel Piantini, quien ha sugerido que las acciones estatales en la explotación minera de Barrick Pueblo Viejo sean integradas de manera estratégica a los balances del Banco Central, ofreciendo una vía para amortiguar el persistente déficit cuasifiscal generado por la emisión de títulos y certificados de la entidad.