El costo de enfermarse: Afiliados asumirían más de RD$24,000 millones en copagos médicos para 2026

Tener un carnet del Seguro Familiar de Salud (SFS) en la República Dominicana ha dejado de ser una garantía frente al gasto imprevisto. En las consultas privadas, las diferencias exigidas a los pacientes oscilan comúnmente entre los RD$500 y los RD$3,500, escalando a decenas de miles de pesos cuando se trata de procedimientos de alta complejidad o cirugías. Esta realidad engrosa el gasto de bolsillo nacional en salud, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ubica en un alarmante 25.1%, golpeando directamente el presupuesto familiar y desincentivando la medicina preventiva.
Proyecciones millonarias fuera de cobertura
Un informe técnico elaborado por el especialista en gerencia de servicios de salud y seguridad social, doctor Pedro Ramírez Slaibe, proyecta que los afiliados del Régimen Contributivo asumirán desembolsos por RD$24,844 millones durante el año 2026 únicamente por concepto de copagos y diferencias asociadas a las coberturas reportadas.
De esa suma, unos RD$11,251 millones corresponderían estrictamente a honorarios profesionales en consultas ambulatorias, visitas médicas en internamiento y procedimientos quirúrgicos. El estudio destaca que, en una evaluación histórica complementaria del periodo 2015–2025, por cada RD$100 invertidos de manera combinada entre las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y los usuarios, aproximadamente RD$19 salieron directamente del bolsillo del afiliado, acumulando más de RD$147,721 millones asumidos por los pacientes.
El malestar colectivo y las consultas duplicadas
El reclamo ciudadano frente a estas tarifas es generalizado. Para los usuarios, el impacto no solo radica en la consulta inicial, sino en la práctica extendida de cobrar nuevamente la diferencia completa cuando el paciente regresa a presentar los resultados de análisis o estudios de diagnóstico.
Especialistas médicos argumentan que estos cobros responden al rezago en las tarifas que pagan las ARS, pero la falta de estandarización ha derivado en cobros discrecionales que varían dramáticamente según el centro y la especialidad, afectando de manera desproporcionada a pacientes con condiciones crónicas.
DIDA exige fijar topes y transparentar precios
Ante este escenario, la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA), encabezada por Elías Báez, depositó una defensoría colectiva ante el superintendente de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), Miguel Ceara Hatton. La entidad busca que el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) establezca un tope escalonado a las diferencias médicas que oscile entre RD$500 y RD$1,500, según la complejidad y especialidad.
Actualmente, el copago formalizado por el sistema se mantiene fijado en RD$100 desde 2007, mientras las ARS aportan RD$750 por consulta ambulatoria. Sin embargo, en la práctica privada las diferencias reales van de RD$1,000 a RD$5,000. La propuesta de la DIDA también exige prohibir el cobro de una nueva consulta para la simple lectura de resultados e insta a que los prestadores de salud exhiban sus tarifarios de manera obligatoria y transparente para terminar con la incertidumbre económica del afiliado.