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República Dominicana fuera del Mapa del Hambre: el reto pendiente de la nutrición y el costo de la canasta básica

Publicadomié, 4 nov 2026, 2:57 p. m.
República Dominicana fuera del Mapa del Hambre: el reto pendiente de la nutrición y el costo de la canasta básica

Aunque la República Dominicana logró salir recientemente del Mapa del Hambre elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la realidad cotidiana de los hogares dominicanos aún refleja importantes desafíos en materia de nutrición y acceso a alimentos de calidad. Esta aparente contradicción responde a que el indicador internacional mide primordialmente la suficiencia calórica bruta y no necesariamente el acceso económico a una dieta equilibrada.

Así lo expuso la ingeniera química e investigadora Gaudy Suzaña durante su intervención en el foro "Sistemas alimentarios para un mejor mañana". La experta subrayó que, si bien el país cosechó los frutos de más de 15 años de políticas enfocadas en erradicar la subalimentación severa, la canasta básica saludable continúa encareciéndose, dejando rezagados a amplios sectores vulnerables.

Más allá del campo: la urgencia de industrializar el agro

Uno de los puntos nodales planteados por Suzaña radica en la necesidad de transformar el modelo agrícola dominicano. En lugar de centrar la estrategia exclusivamente en incrementar el volumen de cosechas frescas, el sector productivo requiere dar un salto cualitativo hacia el valor agregado y la tecnificación.

Para elevar la competitividad y la seguridad alimentaria, se hace indispensable:

  • Extender la vida útil de las cosechas mediante técnicas avanzadas de conservación.
  • Optimizar los empaques para evitar mermas durante la distribución.
  • Fortalecer la formulación de productos procesados con altos estándares nutricionales.

Inocuidad y el laberinto institucional de los mercados

El eslabón de la comercialización minorista representa otro de los grandes frentes de trabajo. La investigadora enfatizó que la inocuidad alimentaria debe blindarse desde la siembra hasta la mesa, minimizando los riesgos físicos, químicos y biológicos que comprometen la salud pública.

En este escenario, los mercados municipales constituyen un reto de gobernanza particular: la regulación sanitaria recae sobre el Ministerio de Salud Pública, pero la administración física corresponde a las alcaldías locales, cada una con normativas y realidades dispares. No obstante, Suzaña resaltó que la creciente exigencia de los propios consumidores está forzando mejoras higiénicas visibles, como evitar que los víveres y vegetales permanezcan colocados directamente sobre el suelo, sentando precedentes positivos hacia un sistema alimentario moderno y seguro.