Gestión prudente frente a los combustibles: subsidios promedian RD$1,500 millones semanales

El impacto de la volatilidad internacional en el mercado de los hidrocarburos ha puesto a prueba las cuentas fiscales de la región, pero la República Dominicana ha optado por una estrategia de contención calculada. La política de mitigación aplicada al sector de los combustibles promedia en las últimas semanas un respaldo estatal de aproximadamente 1,500 millones de pesos semanales, con el propósito de atenuar el golpe inflacionario sobre los sectores productivos y la ciudadanía.
La compleja dinámica de las ayudas extraordinarias
Durante su participación en el foro "Nueva Realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles", el economista y funcionario Magín Díaz puntualizó que el costo internacional del crudo ya no muestra una relación lineal con las transferencias semanales del Estado. La fijación de precios locales responde a variables de rezago y estructura impositiva; Díaz ilustró este comportamiento señalando que en jornadas donde el barril cotizó a US$81 el subsidio no superó los 200 millones de pesos, mientras que con el barril en US$72 se requirieron más de 934 millones para evitar alzas desmedidas.
El titular explicó además los retos logísticos para segmentar el beneficio: debido a la dificultad de focalizar de manera estricta el gasoil y la gasolina regular —vitales para el transporte colectivo y de carga—, el Estado ha canalizado menores compensaciones a la gasolina premium, lo que explica por qué este derivado ha registrado los incrementos más notorios en las estaciones de servicio.
Estabilidad fiscal e inversión garantizada
El plan oficial ante la crisis global se estructuró sobre tres pilares innegociables: preservar la estabilidad macroeconómica, blindar el poder adquisitivo doméstico frente a choques externos y sostener la inversión de capital. Díaz descartó de forma categórica que el Gobierno contemple recortes en las obras de infraestructura para maquillar el balance financiero.
"No va a caer la inversión pública este año, no vamos a aumentar el déficit fiscal bajando la inversión porque eso nos va a afectar la capacidad de crecimiento este año", recalcó, destacando que el gasto de capital registra una expansión cercana al 8 %.
Resiliencia y respaldo crediticio internacional
A pesar del contexto adverso en los mercados energéticos, los fundamentos de la economía dominicana exhiben un repunte del 4.6 %, proyectando un ritmo de expansión que duplica el promedio estimado para América Latina. Esta fortaleza se apoya en el sólido desempeño del turismo, la robustez de las remesas, el flujo constante de inversión extranjera directa y niveles adecuados de reservas internacionales.
Este dinamismo fue recientemente ratificado por la agencia calificadora Fitch Ratings, que mejoró la perspectiva de riesgo soberano del país. La firma destacó la solidez macroeconómica, la resiliencia externa y la capacidad institucional para impulsar reformas, consolidando a la República Dominicana como un caso atípico de estabilidad en medio de la incertidumbre global.