miércoles, 30 de septiembre de 2026
ZN.

LaZona.com.do

Entre tímidas aperturas y sombras de tortura: la compleja encrucijada hacia la transición en Venezuela

Publicadomié, 30 sept 2026, 8:45 a. m.
Entre tímidas aperturas y sombras de tortura: la compleja encrucijada hacia la transición en Venezuela

Tras casi dos décadas de ausencia forzada, una delegación de Human Rights Watch (HRW) volvió a pisar suelo venezolano. Encabezada por la abogada colombiana Juanita Goebertus, directora para las Américas de la organización, la misión sostuvo reuniones de alto nivel en Caracas, incluyendo un encuentro formal con la presidenta interina Delcy Rodríguez. El diagnóstico resultante sitúa al país en un momento paradójico: se percibe una tímida ventana de apertura, pero el andamiaje de la persecución política permanece estructuralmente intacto.

Durante los intercambios con las autoridades y la sociedad civil, Goebertus constató que, si bien se han registrado medidas de alivio —como la excarcelación de más de un millar de personas y la reducción de la vigilancia directa a dirigentes opositores—, entre 300 y 500 ciudadanos continúan privados de libertad de manera arbitraria. La persistencia de normativas punitivas, como la Ley contra el Terrorismo y las figuras penales que restringen el ejercicio del periodismo independiente, sigue condicionando el clima cívico.

El horror tras los muros de Rodeo I

Uno de los puntos más críticos expuestos ante el Ejecutivo interino fue la situación dentro del centro penitenciario Rodeo I, ubicado en el estado Miranda. Testimonios recogidos directamente de familiares en vigilia describen tratos inhumanos y torturas sistemáticas concentradas en el cuarto piso del penal y en un sótano hermético conocido como "la máquina del tiempo", una cisterna subterránea donde los detenidos sufren aislamiento extremo y privación sensorial prolongada.

Frente a estos señalamientos, la presidenta interina Rodríguez manifestó su disposición a gestionar el ingreso del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para inspeccionar las instalaciones carcelarias y revisar los expedientes de quienes permanecen detenidos por razones políticas. No obstante, activistas y defensores recalcan que no bastan promesas aisladas; la clausura definitiva de estos centros y la suspensión inmediata de tratos crueles son condiciones indispensables para validar cualquier discurso de cambio.

Desarme del aparato represor: el desafío pendiente

Para los observadores internacionales, la actual coyuntura responde más a una "pausa táctica" de la represión que a un verdadero desmontaje de sus estructuras. Las agencias de inteligencia del Estado, en particular el SEBIN y la DGCIM, aún conservan facultades para sustanciar investigaciones penales, una anomalía procesal que históricamente ha facilitado la criminalización de la disidencia.

Este panorama revela además una marcada pugna dentro del oficialismo. Mientras un sector institucional busca abrir canales de diálogo y flexibilizar ciertas restricciones, figuras clave de la línea dura del gabinete, como el ministro del Interior Diosdado Cabello y el ministro de Defensa Gustavo González López —ambos señalados en reportes internacionales por presuntos crímenes de lesa humanidad—, representan un contrapeso de resistencia frente a reformas profundas.

El rol de la comunidad internacional y el camino electoral

La influencia de Estados Unidos y otros actores globales sigue siendo gravitante en el devenir de esta transición. Sin embargo, defensores de derechos fundamentales advierten con preocupación que la agenda económica internacional podría terminar eclipsando las demandas urgentes en materia de garantías ciudadanas y libertades públicas.

Cualquier aspiración a una democratización sostenible requerirá mucho más que gestos iniciales de buena voluntad. El verdadero termómetro del proceso estará marcado por la reforma integral del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pasos indispensables para que la ciudadanía pueda volver a las urnas bajo condiciones de transparencia, justicia y respeto irrestricto a la soberanía popular.