Pruebas PISA revelan caída alarmante en lectura vinculada al uso recreativo de pantallas

El rendimiento académico global enfrenta un punto de inflexión preocupante. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha revelado que el incremento en las horas destinadas al ocio digital frente a pantallas tiene un impacto directo y negativo en el desempeño estudiantil, especialmente en la comprensión lectora y el razonamiento matemático.
Durante la presentación de los resultados del informe PISA, el secretario general del organismo, Mathias Cormann, subrayó que los dispositivos tecnológicos no son dañinos por definición propia, sino por el enfoque que los jóvenes les dan. Cormann advirtió que el consumo desmedido de contenido recreativo resta capacidad de atención sostenida al abordar textos complejos, al punto de que más del 25% de los alumnos evaluados admitió que sus compañeros se distraen de forma recurrente con teléfonos y tabletas en el aula.
Un retroceso equivalente a meses de aprendizaje
Las cifras reflejan un deterioro significativo en la última década:
- Comprensión lectora: Se registró una caída promedio de 14 puntos entre 2022 y 2025 dentro de los países miembros de la OCDE. Si se amplía la perspectiva a diez años, el descenso acumulado alcanza los 28 puntos, una pérdida que supera el avance de un curso escolar completo.
- Matemáticas: El descenso medio fue de 9 puntos en el último trienio, lo que equivale a un rezago estimado de medio año lectivo.
- Rendimiento deficiente: En la actualidad, uno de cada cinco estudiantes no alcanza los niveles mínimos de competencia en ciencias, lectura y matemáticas de manera simultánea, frente a la tasa de uno de cada seis registrada hace una década.
El reto de las políticas públicas y la equidad escolar
Por su parte, Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, puntualizó que la riqueza de una nación solo explica la mitad de las disparidades en los resultados educativos. La otra mitad depende estrictamente de las decisiones de política pública y la efectividad en la asignación de recursos.
Schleicher citó contrastes notables: mientras en naciones como Alemania las brechas socioeconómicas familiares determinan fuertemente el destino escolar de los jóvenes, en países como España esta relación es mucho menor. Asimismo, destacó casos de progreso extraordinario como el de Camboya, donde los estudiantes de 15 años mejoraron más de 50 puntos en ciencias desde 2017, demostrando que una gestión estratégica rinde frutos notables aun con recursos limitados.
Frente a este escenario, la OCDE instó a los gobiernos a redefinir sus prioridades curriculares: profundizar en los contenidos esenciales en lugar de saturar los programas, capacitar permanentemente a los docentes liberándolos de cargas burocráticas y fomentar una mayor corresponsabilidad familiar para revertir el desinterés de los padres en el proceso formativo de sus hijos.