Ucrania desata ofensiva histórica con 450 drones contra Moscú e impacta refinería estratégica

En un giro de alta intensidad en el conflicto de Europa del Este, Ucrania ejecutó este domingo su mayor ofensiva aérea con aeronaves no tripuladas dirigida al corazón de Rusia. Más de 450 drones sobrevolaron la región de Moscú, logrando penetrar los sistemas de defensa aérea para golpear la principal refinería de petróleo de la capital y varios complejos residenciales, en lo que funcionarios locales describieron como un ataque sin precedentes.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, confirmó que sus fuerzas militares dirigieron misiles y drones hacia una instalación energética determinante y un centro logístico clave para el Kremlin. De acuerdo con informes castrenses de Kyiv, el complejo refinero afectado suministra más de un tercio del combustible que consume la región metropolitana moscovita y representa una arteria crítica para el abastecimiento de gasolina, diésel y combustible de aviación de las tropas rusas en combate.
Saldo fatal e interrupciones en la capital rusa
El alcalde moscovita, Sergei Sobyanin, y el gobernador regional Andrei Vorobyev confirmaron que al menos dos personas perdieron la vida y cerca de una veintena resultaron con heridas de diversa consideración. Entre las víctimas mortales figura una mujer de 44 años en la comunidad rural de Sofyino tras el impacto contra un edificio multifamiliar, además de un adulto mayor fallecido en el distrito de Orekhovo-Zuevo por el desplome de proyectiles sobre su vivienda.
La alerta máxima provocada por las detonaciones y el riesgo de metralla obligó a las autoridades aeronáuticas a suspender temporalmente las operaciones en los aeropuertos internacionales de Sheremétievo y Vnúkovo, paralizando despegues y aterrizajes durante la madrugada y provocando retrasos masivos en el transporte civil.
Un tablero bélico en plena escalada
Este contundente golpe coincidió con la jornada de clausura de las elecciones parlamentarias rusas, un proceso fuertemente custodiado por la administración de Vladimir Putin. La embestida ucraniana ocurre, además, apenas horas después de que bombardeos rusos cobraran la vida de nueve civiles, incluyendo tres menores de edad, en las provincias ucranianas de Kyiv y Sumy.
A pesar de los recientes intentos diplomáticos internacionales por detener los ataques a infraestructuras energéticas críticas, tanto Moscú como Kyiv han recrudecido los intercambios de fuego contra refinerías, depósitos y redes de transporte, en una confrontación que sigue desafiando cualquier pronóstico de tregua.