Bolsas asiáticas retroceden ante repunte del petróleo y crecientes tensiones en Medio Oriente

El panorama bursátil en Asia inició la jornada bajo una marcada cautela. Los principales parqués de la región operaron con retrocesos debido al repunte en las cotizaciones internacionales del crudo y a la agudización del conflicto en Medio Oriente, un escenario que revive el fantasma de la inflación y alimenta las expectativas de un endurecimiento monetario por parte de los bancos centrales.
El índice regional MSCI Asia Pacífico registró una baja de 0,2%, arrastrado principalmente por las caídas en las plazas de Japón y Australia, mientras que Corea del Sur logró desmarcarse con leves ganancias. Los futuros de Wall Street también mostraron fluctuaciones moderadas tras una sesión previa de inactividad por día festivo en Estados Unidos.
Petróleo bajo presión geopolítica
El crudo Brent se mantuvo rondando la barrera de los 98 dólares por barril, luego de haberla sobrepasado brevemente la víspera. El conflicto entre Washington y Teherán sigue escalando: Irán adelantó que se aproxima un acuerdo con Omán para regular el paso por el estrecho de Ormuz, al tiempo que lanzó advertencias sobre posibles ataques a embarcaciones que naveguen cerca del litoral omaní, tras los recientes ataques contra buques iraníes.
Este repunte del crudo, que acumula una subida cercana al 60% en lo que va de año, complica el escenario para la Reserva Federal de Estados Unidos. Los operadores centran su atención en la publicación del reporte oficial de inflación este viernes, dato decisivo para definir el rumbo de las tasas de interés en la mayor economía del planeta.
Fortaleza del yen y materias primas al alza
En el mercado cambiario, la moneda japonesa continuó acaparando el foco financiero al ubicarse en torno a las 153,70 unidades por dólar, tocando niveles no vistos desde febrero. El fortalecimiento del yen responde a crecientes especulaciones sobre posibles subidas de tipos por parte del Banco de Japón, en contraste con un dólar que cedió terreno de forma marginal.
Por su parte, el cobre marcó máximos históricos en el parqué londinense de metales, impulsado por temores a nuevas restricciones arancelarias impulsadas desde Washington para metales refinados. En tanto, el oro avanzó hasta situarse en los 4.422,83 dólares la onza, reafirmando su tradicional rol como refugio ante la volatilidad global.